El oficialismo consigue la aprobación en el Senado para la ley de Inocencia Fiscal II
En una sesión clave para la agenda económica de la administración actual, la Cámara alta dio su visto bueno general al proyecto conocido como Inocencia Fiscal II. Esta normativa constituye uno de los pilares fundamentales del Ejecutivo para propiciar el ingreso de capitales al circuito financiero formal sin la aplicación de sanciones punitivas para los contribuyentes.
Detalles de la votación y respaldos legislativos
El proyecto gubernamental logró superar el filtro parlamentario tras cosechar 44 votos a favor y registrar 23 sufragios en contra. La consolidación de esta mayoría fue posible gracias al entendimiento y apoyo coordinado entre legisladores de La Libertad Avanza, el PRO, la Unión Cívica Radical (UCR) y diversas fuerzas de representación provincial.
La flamante legislación introduce transformaciones profundas en el esquema simplificado del Impuesto a las Ganancias, redefine los parámetros operativos de fiscalización correspondientes a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) e instituye nuevos instrumentos destinados a la normalización de deudas fiscales pendientes.
El diagnóstico oficial sobre los capitales informales
Al momento de presentar los lineamientos principales de la medida, el ministro de Economía, Luis Caputo, argumentó que la iniciativa busca apuntar a ese grupo de la población que “en el pasado se vio forzada a tener que informalizar sus ahorros porque estaba prohibido el acceso libre a la compra de dólares e incluso penado”.
Asimismo, el titular del Palacio de Hacienda remarcó que las estimaciones oficiales calculan una cifra cercana a los US$170.000 millones que se encuentran actualmente fuera del sistema financiero formal, un volumen de recursos que la administración central aspira a captar de manera paulatina a través de los incentivos previstos en la ley.
Para el funcionario, mantener los ahorros en efectivo fuera del circuito bancario representa “un mal negocio” para los ciudadanos, motivo por el cual se diseñaron herramientas para facilitar la integración de dichos fondos.
Pilares normativos y exclusiones
Entre los ejes vertebradores de la normativa aprobada figuran la supresión de los topes de ingresos y patrimonio exigidos históricamente para formar parte del régimen simplificado. Además, se establecen criterios y parámetros de carácter objetivo para limitar la facultad del organismo fiscal de cuestionar las declaraciones juradas de los contribuyentes, junto con una reducción generalizada de penalidades y multas.
Como resultado de las modificaciones introducidas durante el debate parlamentario, el texto final dispone una restricción estricta que impide a cualquier funcionario público perteneciente a los tres poderes del Estado acceder a los beneficios de blanqueo y flexibilización que otorga el régimen, aunque se mantiene su obligación de utilizar la plataforma institucional para la presentación y cancelación de sus tributos habituales.


