Indignación universitaria tras el cuarto feminicidio en la institución
La comunidad de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM) ha manifestado su profunda preocupación y enojo luego del homicidio de la alumna de origen español Claudia Tacoronte. Este crimen se suma a una serie de agresiones fatales que han encendido las alertas dentro del ámbito académico durante el año 2026, evidenciando una problemática de violencia extrema que afecta a la región.
Como respuesta ante esta situación, cerca de un millar de estudiantes marcharon por las principales vías de Cuernavaca hasta concentrarse frente a la sede del Palacio de Gobierno de Morelos. Durante la manifestación, los participantes distribuyeron fichas de búsqueda de desaparecidos y expresaron consignas críticas hacia las corporaciones de seguridad estatales y federales.
Modificación en los hábitos y sensación de vulnerabilidad
El ambiente en la denominada ciudad de la eterna primavera se percibe tenso, con un clima generalizado de desconfianza entre sus habitantes. Las consecuencias de esta crisis de seguridad han transformado radicalmente las dinámicas diarias de las alumnas universitarias, quienes reducen drásticamente sus traslados y actividades al aire libre.
“Es horrible. No tenemos ningún tipo de seguridad ni la institución (UAEM), ni los policías, solo siento que están ahí de adorno”, remarcó a EFE Dana, estudiante del centro universitario, a las puertas del Palacio de Gobierno.
La situación ha provocado que la rutina se limite prácticamente al resguardo domiciliario. “Ya tenemos muy reservado el estar saliendo a lugares, con lo que pasó (los tres asesinatos previos) y con esto (el de Claudia): es ya. Vida en casa, en nuestros departamentos”, zanjó entre lágrimas una de las alumnas afectadas.
Por su parte, otra compañera que prefirió mantener el anonimato recalcó la falta de garantías institucionales en un contexto nacional donde se registran más de 380 feminicidios en lo que va de año.
“Como estudiante se siente mucha impotencia, porque al final formamos parte de una comunidad. Mucha impotencia y mucho miedo para nosotras como mujeres. Nada respaldadas ni de la universidad ni del estado, para nada nos sentimos seguras”, apuntó.
Suspensión de actividades y respuesta gubernamental
Ante la gravedad de los hechos, la UAEM, que cuenta con 40.000 estudiantes, ha cerrado sus puertas de manera temporal, dejando a la población estudiantil en un estado de incertidumbre mientras avanzan las indagatorias correspondientes.
El crimen de Claudia Tacoronte, de 21 años, ocurrió en el municipio de Cuautla. Tras los acontecimientos, la gobernadora de Morelos, Margarita González, emitió un pronunciamiento público para asegurar que se colabora con las instancias pertinentes para esclarecer el caso.
“Como gobierno del estado desde el primer minuto estamos dando seguimiento para encontrar al culpable; estamos en coordinación con la fiscalía de Morelos y el consulado de España. Estoy segura que vamos a dar con el responsable y vamos a hacer justicia”, declaró la mandataria.
No obstante, hasta el momento las autoridades no han reportado personas detenidas ni han ofrecido detalles oficiales sobre el móvil, aunque preliminarmente se ha mencionado la hipótesis de un asalto.
Contexto crítico de violencia de género en la región
El caso de Claudia Tacoronte forma parte de una estadística alarmante para la institución educativa, que en el transcurso de este periodo ha perdido a cuatro alumnas víctimas de homicidio por razones de género: Kimberly Joselin Ramos, Karol Toledo, Michelle Itzayana Fuentes y la propia estudiante española.
Los registros oficiales posicionan a Morelos en el segundo lugar a nivel nacional con la tasa más elevada de feminicidios, alcanzando 1,97 por cada 100.000 mujeres, una cifra que supera ampliamente la media federal establecida en 0,55, según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.


