Sujetos armados irrumpen en la parroquia de Santo Toribio en Tlaquepaque y roban dinero y equipos
Una nueva jornada de inseguridad afecta a los recintos religiosos en el estado, luego de que un templo ubicado en el municipio de Tlaquepaque, Jalisco, fuera blanco de la delincuencia durante la madrugada. Los hampones lograron ingresar al área administrativa para apoderarse de diversos artículos de valor y efectivo.
El hallazgo del atraco en la parroquia
El incidente tuvo lugar en la notaría de la parroquia de Santo Toribio Romo, situada en el cruce de las avenidas Bahía de Todos Los Santos y Bahía de Santiago, dentro de la colonia Parques de Santa María. De acuerdo con los reportes oficiales brindados a la policía municipal, los implicados forzaron los accesos principales durante las primeras horas del lunes 14 de septiembre.
Las autoridades ministeriales acudieron al sitio para iniciar las diligencias correspondientes y recabar los testimonios tanto del encargado de la administración como del sacerdote responsable del templo. La alerta se originó cerca de las 09:50 horas, cuando una de las colaboradoras arribó al inmueble y advirtió que la entrada principal presentaba huellas de violencia.
Tras una inspección exhaustiva realizada en compañía de elementos de seguridad pública, se constató un severo desorden en el mobiliario y la documentación de las oficinas. El párroco confirmó la sustracción de una computadora portátil, un teléfono celular y la cantidad de 9 mil pesos en efectivo, recurso obtenido mediante la recaudación de trámites, la venta de artículos religiosos y las limosnas de los feligreses.
Una ola de delitos que preocupa a las comunidades eclesiásticas
Este episodio se suma a una serie de actos vandálicos y robos perpetrados en diferentes recintos religiosos de la zona metropolitana durante los últimos meses. Uno de los antecedentes más cuantiosos ocurrió en junio pasado en la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, situada en la comunidad La Calera, en Tlajomulco de Zúñiga. En esa ocasión, cámaras de seguridad captaron a dos individuos que burlaron la seguridad nocturna para saquear la casa pastoral, llevándose 293 mil pesos en efectivo destinados al mantenimiento del lugar, además de 33 equipos de sonido tipo eco.
Otro suceso relevante se documentó el pasado 26 de agosto en el corazón de Puerto Vallarta, donde transeúntes grabaron a un individuo cuando robaba una alcancía de la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe. El sospechoso fue detenido horas más tarde por agentes municipales en la zona del Malecón. Aunque fue identificado como Cristian Antonio N., de 44 años, y presentaba aliento y síntomas asociados al consumo de sustancias ilícitas, recuperó su libertad debido a que los representantes legales de la iglesia optaron por no interponer una denuncia formal, limitándose a pedir un reforzamiento de la vigilancia policial en el primer cuadro turístico.
Antecedentes de robos y profanaciones en Guadalajara
La incidencia delictiva en espacios consagrados no distingue entre objetos de valor material y aquellos con significado litúrgico. El 5 de febrero, en el Templo de Las Capuchinas, localizado en el centro de Guadalajara, dos testigos presenciaron el hurto de un contenedor metálico que resguardaba hostias consagradas. La pronta intervención de los oficiales permitió recuperar las obleas y el depósito, cuyo valor superaba los 10 mil pesos.
Por estos hechos, un hombre identificado como Óscar N. enfrenta un proceso judicial por los daños ocasionados al centro católico y la sustracción de los elementos eucarísticos. Asimismo, semanas atrás se reportó el robo de una cámara de vigilancia en la Parroquia de San Jorge Mártir, catalogado ministerialmente como un daño a la propiedad.
Las estadísticas oficiales reflejan que durante 2025 se abrieron al menos 25 carpetas de investigación por delitos similares que afectaron el patrimonio económico y tecnológico de diversas instalaciones religiosas en el Área Metropolitana de Guadalajara.


