S&P advierte que Colombia es el país más vulnerable fiscalmente ante tasas de interés altas

S&P advierte que Colombia es el país más vulnerable fiscalmente ante tasas de interés altas

El panorama macroeconómico para Colombia muestra importantes desafíos en el corto y mediano plazo. De acuerdo con Elijah Oliveros-Rosen, economista jefe de mercados emergentes para S&P Global Ratings, el territorio nacional exhibe una posición de mayor vulnerabilidad fiscal frente a una posible alza prolongada en los costos de financiación a escala global.

Durante una evaluación comparativa con otras economías de la región como Chile y Perú, el especialista subrayó que, si bien cada nación afronta perfiles de riesgo heterogéneos, el caso colombiano destaca por sus particulares debilidades estructurales en el manejo de las cuentas públicas, a pesar de conservar importantes fortalezas institucionales.

La debilidad fiscal y el peso del servicio de la deuda

Mientras que la independencia del banco central y la solidez de la institucionalidad monetaria continúan fungiendo como pilares de estabilidad, el frente gubernamental concentra los mayores focos de alerta para los mercados internacionales.

“Colombia, que obviamente en los últimos años ha tenido un deterioro en la calificación soberana”, indicó el experto, al precisar que las problemáticas se concentran fundamentalmente en el ámbito presupuestario y en ciertos desequilibrios externos vinculados al déficit de cuenta corriente.

Ante un contexto internacional caracterizado por la volatilidad en el costo del dinero, “el más vulnerable, desde nuestro punto de vista, es Colombia”, sentenció Oliveros-Rosen al ser consultado sobre el impacto de un incremento sostenido en las tasas de largo plazo.

Para medir con precisión esta fragilidad crediticia, el analista sugirió desplazar la mirada más allá de la tradicional relación entre la deuda pública y el Producto Interno Bruto (PIB), poniendo el foco en el porcentaje de los recursos estatales destinado exclusivamente al pago de intereses.

Mientras que naciones vecinas como Chile y Perú exhiben proporciones moderadas —aunque con ligeras tendencias al alza—, el escenario nacional resulta considerablemente más pesado para las finanzas públicas.

“En Colombia estamos hablando de casi 16%, por lo menos lo que hemos visto este año, casi 16% de todos los ingresos fiscales son dedicados a pagar el costo de interés”, detalló el representante de la calificadora.

Esta elevada proporción implica que, si los tipos de interés se mantienen elevados al momento en que el Estado deba refinanciar sus obligaciones próximas a vencer, la presión sobre el presupuesto nacional se incrementará de manera inevitable.

El reto de reactivar la inversión privada y recuperar la confianza

Más allá de las cuentas fiscales, la economía colombiana afronta el imperativo de estimular el aparato productivo. Aunque el consumo interno ha demostrado resiliencia, los registros evidencian un descenso superior a cinco puntos porcentuales en la inversión fija.

Para revertir esta tendencia, Oliveros-Rosen recalcó que resulta indispensable “recobrar la credibilidad fiscal” y “reparar esta relación entre el gobierno y el sector privado”, generando un entorno propicio que incentive el flujo de capitales productivos.

No obstante, el analista reconoció que ya se aprecian indicios alentadores en el mercado financiero. Al analizar el comportamiento del diferencial de rendimiento —o spread— entre los bonos soberanos locales (TES) y los títulos del Tesoro estadounidense a diez años, se identifican variaciones favorables.

“Lo que hemos visto es que el spread ha estado cayendo, desde los resultados de la elección, hemos visto una mejora en las percepciones de riesgo”, apuntó, señalando que una continuidad en esta tendencia bajista evidenciará una adecuada ejecución de la disciplina fiscal por parte de la administración central.

Finalmente, el economista apuntó que la región se beneficia de un renovado apetito por parte de los inversores internacionales, un viento a favor que requerirá de políticas internas consistentes para traducirse en un crecimiento económico sólido.

Las proyecciones de S&P estiman que recuperar los ritmos de expansión previos a la emergencia sanitaria podría representar una brecha de US$100.000 millones en el PIB nominal conjunto de Chile, Colombia y Perú frente a un escenario de estancamiento. “Las señales iniciales creo que son positivas”, concluyó el experto.

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