Estados Unidos cataloga como organización terrorista a Los Tiguerones, la peligrosa estructura criminal de Ecuador
El gobierno de Estados Unidos oficializó este miércoles 9 de septiembre la inclusión de la estructura criminal ecuatoriana Los Tiguerones en su lista negra, catalogándola formalmente como una Organización Terrorista Extranjera (FTO) y designándola como Terroristas Globales Especialmente Designados. Esta facción, que durante los últimos años ha mutado profundamente, pasó de operar como un brazo armado local a consolidarse como un nodo estratégico dentro del tráfico transnacional de cocaína.
El anuncio oficial fue emitido por el Secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien señaló directamente al grupo por facilitar las operaciones de los cárteles mexicanos en la exportación masiva de estupefacientes. “Hoy, designé a la pandilla con sede en Ecuador Los Tiguerones como una Organización Terrorista Extranjera y Terrorista Global Especialmente Designado”, informó el funcionario norteamericano mediante un comunicado.
Como consecuencia directa de esta medida federal, las autoridades estadounidenses procedieron a congelar cualquier propiedad, activo o derecho financiero vinculado a los integrantes de la banda que se encuentre en territorio estadounidense o bajo la jurisdicción de ciudadanos de ese país. Asimismo, la normativa impone una prohibición estricta que impide a cualquier persona o entidad estadounidense realizar transacciones económicas con los implicados.
Today, I designated the Ecuador-based gang Los Tiguerones as a Foreign Terrorist Organization and Specially Designated Global Terrorist.
Los Tiguerones is yet another Ecuadorian gang helping Mexican cartels move and export illicit drugs to fund terrorism and criminal activity…
— Secretary Marco Rubio (@SecRubio) September 9, 2026
El origen y la evolución de una facción violenta
Los antecedentes de esta organización se remontan al cierre de la década de 2010 en la ciudad portuaria de Guayaquil, donde nacieron originalmente como un brazo operativo de Los Choneros. Su gestación estuvo estrechamente vinculada a William Joffre Alcívar Bautista, ampliamente conocido en el ámbito criminal como “Negro Willy” o “Willy”, quien en ese periodo se desempeñaba como custodio del sistema penitenciario ecuatoriano.
De acuerdo con registros de la organización de análisis InSight Crime, Alcívar comenzó facilitando el ingreso de diversos artículos de contrabando al centro penitenciario donde purgaba condena Jorge Luis Zambrano, alias “Rasquiña” o “JL”, quien entonces encabezaba el liderazgo supremo de Los Choneros. Gracias a sus nexos estratégicos en la provincia norteña de Esmeraldas, Willy fue comisionado a esa zona para neutralizar facciones opositoras y asegurar el control territorial.
A pesar de haber sido arrestado en el año 2017 bajo cargos de homicidio, la red familiar continuó expandiendo su influencia en Esmeraldas. Tras desestimarse la causa judicial en su contra, el grupo logró afianzarse firmemente hasta convertirse en la fuerza dominante de la localidad.
Rupturas, masacres carcelarias y reconfiguración criminal
La ruptura definitiva con su organización matriz ocurrió en 2020, tras el asesinato de Rasquiña y el consecuente fraccionamiento de Los Choneros. En ese momento, la facción se sumó a la coalición autodenominada “Nueva Generación”, compartiendo intereses con agrupaciones como Los Lobos y Los Chone Killers para disputar el control a los remanentes de su antigua estructura aliada.
Este conflicto desató una escalada de violencia sin precedentes dentro del sistema carcelario ecuatoriano. Entre los episodios más trágicos destaca la revuelta en la penitenciaría del Litoral, donde al menos 119 reclusos fueron asesinados durante un fallido asalto a un pabellón dominado por sus rivales.
Para el año 2023, la dinámica de alianzas experimentó un nuevo giro cuando Los Tiguerones retomaron vínculos con Los Choneros con el propósito de desplazar a Los Lobos, particularmente en la provincia costera de Esmeraldas. Dicha confrontación dejó múltiples saldos fatales, incluyendo el homicidio de nueve pescadores motivado por disputas vinculadas al cobro de extorsiones.
Presencia territorial e nexos internacionales
Actualmente, el principal bastión de operaciones de Los Tiguerones se concentra en Esmeraldas, aunque conservan una fuerte presencia operativa en su zona de origen, Guayaquil. Dentro del ámbito penitenciario, su influencia se extiende al penal de Esmeraldas y a sectores específicos de la penitenciaría del Litoral.
Organismos internacionales de seguridad apuntan a que la organización mantiene supuestos lazos de cooperación directa con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), brindando servicios logísticos para el envío de sustancias ilícitas hacia el mercado internacional.
No obstante, los permanentes operativos militares desplegados desde 2024 han mermado considerablemente su infraestructura carcelaria y su capacidad de maniobra. La pérdida paulatina de territorios frente a grupos contrarios, sumada a la captura de sus principales cabecillas, ha acelerado su fragmentación. Con la reciente designación de Washington, la organización pasa a ser tratada oficialmente bajo los estándares globales de la lucha contra el narcoterrorismo.


