El dilema financiero de los gigantes del cobre y el litio
A pesar de que el país acumula iniciativas de recursos estratégicos tasadas en miles de millones de dólares, el tramo previo a la construcción enfrenta un filtro complejo. Los principales actores del sistema financiero internacional coinciden en que existe apetito por parte de los inversores, pero advierten que la abundancia de capital no garantiza el acceso automático a los fondos.
Esta problemática dominó las discusiones del evento corporativo enfocado en minerales críticos celebrado recientemente en Buenos Aires, donde referentes del sector público, la banca privada y organismos multilaterales analizaron las condiciones reales para destrabar las grandes apuestas productivas.
El respaldo corporativo como condición excluyente
Durante el encuentro, las consultas sobre las demoras en el fondeo de yacimientos de gran envergadura permitieron dimensionar los criterios prioritarios de la banca. Ante este panorama, Federico Elewaut, CEO de Citi Argentina, subrayó que el factor determinante para las entidades financieras es la identidad y solidez de quien respalda la iniciativa.
“Cuando hay proyectos de esta magnitud, estamos hablando de varios miles de millones de dólares, es muy importante el sponsor del proyecto”, explicó el ejecutivo, quien además destacó la relevancia de la trayectoria empresaria y la fortaleza financiera de la casa matriz.
Mientras algunas corporaciones logran fondearse mediante recursos propios, otras apuntan a esquemas de financiación estructurada donde repagan el crédito con los futuros ingresos del yacimiento. No obstante, este último camino demanda garantías estrictas sobre posibles desvíos presupuestarios o contingencias operativas.
“Para hacer project financing se necesita dar garantías de que, si va a haber lo que se llama cost overruns, que es exceso de costos, o vas a llegar al project completion, que vas a terminar el proyecto y no te vas a quedar a mitad de camino, tenés que tener un respaldo, tenés que tener un sponsor atrás que lo consiga”, detalló el referente del sector bancario.
En consecuencia, la viabilidad no depende únicamente de la calidad geológica del yacimiento, sino de la capacidad patrimonial del accionista para absorber imprevistos hasta alcanzar la etapa productiva.
En busca del primer caso testigo para Wall Street
En la misma línea, William Husband, máximo responsable global de Metales y Minería de Citi, remarcó que las herramientas de financiación a largo plazo suelen estructurarse bajo la modalidad de project finance debido a sus costos competitivos. Sin embargo, reconoció que ciertos bancos comerciales conservan reparos frente al riesgo asociado al país.
Para destrabar esta resistencia, el directivo consideró indispensable concretar una primera operación exitosa que actúe como catalizador para el resto del mercado financiero internacional.
“Solo necesitas un precedente y todo el resto de Wall Street irá detrás”, afirmó. Según la perspectiva de la entidad, los cambios observados en la plaza local durante los últimos 18 a 24 meses y la urgencia global por asegurar cadenas de suministro de cobre y litio podrían generar ese hito en el corto plazo.
Respecto a los costos, Husband estimó que las iniciativas altamente competitivas consiguen tasas internacionales estimadas en un rango del 5% al 7%, advirtiendo que cifras superiores al 8% o 10% impactan de manera severa sobre la rentabilidad futura.
El impacto del RIGI y los requerimientos regulatorios
Por su parte, los representantes de la banca multilateral coincidieron en que el nuevo marco normativo aportó previsibilidad, aunque aclararon que la estabilidad jurídica resulta insuficiente por sí sola.
Viviana Alva-Hart, del Grupo BID, señaló que si bien el régimen de incentivos mitiga riesgos institucionales, cada iniciativa requiere un análisis pormenorizado en materia de infraestructura, estándares socioambientales y calidad en la ejecución.
Desde la Corporación Financiera Internacional (IFC), su country manager en el país, Patrick Alexander Avato, destacó el trabajo preventivo que realizan junto a las empresas para optimizar la bancabilidad en regiones productivas clave. Asimismo, desde la DFC estadounidense remarcaron la utilidad de los instrumentos de cobertura política para disminuir la exposición al riesgo.
Sin embargo, las variables macroeconómicas globales y locales continúan influyendo en las negociaciones. Alejandro Díaz, director ejecutivo de AmCham Argentina, advirtió sobre el peso específico de los indicadores de riesgo soberano al momento de diseñar esquemas de garantías para los fondos involucrados.
De este modo, el sector minero local transita una etapa de transición donde el desafío central consiste en consolidar antecedentes exitosos de financiación corporativa que validen el potencial productivo ante los ojos del capital extranjero.


