Revelan que la búsqueda de una cartera de criptomonedas desencadenó el crimen del músico de Camilo Séptimo
Nuevos datos dados a conocer por la Fiscalía General del Estado de México han arrojado luz sobre el móvil detrás del homicidio de Jonathan Meléndez, tecladista de la banda Camilo Séptimo. En el trágico suceso también perdieron la vida su esposa embarazada, identificada como Ana Paula, su hija menor Sofía Aleyda, y la trabajadora doméstica que laboraba en el domicilio.
De acuerdo con las indagatorias ministeriales, el principal sospechoso del crimen, identificado como Diego Sebastián ‘N’, irrumpió en la residencia familiar con un objetivo muy específico: apoderarse de una caja fría con cantidades millonarias de dólares en bitcoins, un botín digital que presuntamente resguardaba el músico.
El momento clave que desató la masacre
Durante la incursión ilegal en la vivienda, el presunto agresor y su cómplice, Gerardo ‘N’, comenzaron a registrar el lugar en busca del codiciado dispositivo de almacenamiento. Fue en ese momento cuando el tecladista enfrentó a los intrusos y les advirtió que su presencia ya había sido descubierta por terceros.
Según el informe de la dependencia de procuración de justicia, el artista le lanzó una severa advertencia al atacante: “Te voy a chingar, ya todos te vieron”. Esta frase habría marcado el destino fatal de la familia, pues el presunto homicida tomó la decisión de no dejar testigos, perpetrando el multihomicidio antes de escapar del sitio. Hasta el momento, las autoridades ministeriales no han esclarecido si los implicados lograron su cometido de sustraer los activos digitales.
¿Qué es una cartera fría y por qué es tan codiciada?
El término caja fría, más conocido técnicamente como cartera fría o hardware wallet, es un dispositivo de seguridad que nació a la par de la industria de las criptomonedas. Su función principal es almacenar criptomonedas de manera completamente aislada, ya que permanece desconectado de la red de internet en todo momento. Para acceder a los fondos almacenados, los usuarios requieren indispensablemente introducir una clave o contraseña física.
Los especialistas financieros suelen comparar este tipo de herramientas con una caja fuerte tradicional, debido a que representan una barrera casi infranqueable para los ciberdelincuentes. Su uso minimiza drásticamente el riesgo de sufrir un hackeo en comparación con los fondos que se mantienen expuestos en plataformas digitales o casas de cambio en línea.
Mecánica de funcionamiento de las billeteras de hardware
En la actualidad, el mercado ofrece estos dispositivos de seguridad con dimensiones similares a las de una memoria USB. En su interior, cuentan con un chip especializado que genera y resguarda las claves criptográficas de forma totalmente independiente.
Cada vez que el propietario desea realizar una transferencia o enviar fondos, la operación exige una validación manual mediante botones físicos integrados en el propio aparato, garantizando que ninguna orden se ejecute de manera remota desde una computadora o teléfono móvil.
Una promesa de pago millonaria y una captura rápida
Las indagatorias ministeriales en el Estado de México apuntan a que Diego Sebastián ‘N’ le prometió a su cómplice una retribución económica de 2 millones de pesos una vez consumado el asalto y los crímenes.
Para llevar a cabo el plan, el coacusado se encargó previamente de adquirir herramientas y suministros, tales como un desarmador plano, uno de cruz, cinchos de plástico grandes, guantes de color negro y cubrebocas. Varios de estos implementos fueron empleados para inmovilizar a las víctimas y tratar de ocultar sus identidades.
Pese a la planeación del delito, la respuesta operativa de las corporaciones de seguridad permitió la captura de ambos sospechosos en menos de 24 horas tras el hallazgo del multihomicidio. Con base en los elementos reunidos, la fiscalía estatal imputará cargos formales contra Gerardo ‘N’ como partícipe directo, enfrentando penalidades que podrían alcanzar entre 25 y 70 años de prisión por cada una de las víctimas de homicidio calificado.


