El motor patagónico: cómo Vaca Muerta impulsa más de un tercio de los sueldos en Neuquén
El desarrollo masivo de la formación no convencional de hidrocarburos está transformando de manera profunda el panorama económico argentino y fortaleciendo el ingreso de divisas al país. Sin embargo, es en el territorio neuquino donde esta transformación se manifiesta con mayor intensidad, al concentrar el 35,7% de la masa salarial provincial en puestos de trabajo directamente relacionados con la industria energética.
El peso de los hidrocarburos en la economía neuquina
De acuerdo con un análisis elaborado por el Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL), dependiente de la Fundación Mediterránea, la remuneración formal del sector privado en la provincia alcanza un monto estimado de AR$7.500 miles de millones, considerando un acumulado móvil a precios actualizados. De esa cifra global, aproximadamente AR$2.678 miles de millones se originan exclusivamente en actividades vinculadas al petróleo y al gas.
En el desglose estadístico, otras actividades productivas se ubican considerablemente más atrás, tales como la construcción con un 13%, el transporte con un 10% y el comercio que también aporta un 10%. No obstante, el documento coordinado por Federico Belich, responsable regional de la entidad, remarca que estos sectores experimentan un fuerte estímulo indirecto gracias al dinamismo de la extracción no convencional.
Para ilustrar este fenómeno de derrame económico, los especialistas señalaron: “De cada ARS$100, ARS$36 mide solo lo que el oil & gas paga de manera directa. Pero buena parte de la nómina que figura bajo otros rubros también acompaña de atrás el ritmo de Vaca Muerta. Entre noviembre de 2023 y marzo de 2026, la masa salarial privada real de Neuquén creció 9,9%, y los rubros más dinámicos fueron los que orbitan alrededor de la actividad hidrocarburífera: transporte (+29%), industria manufacturera (+22%), hoteles y restaurantes (+19%), comercio (+18%) e inmobiliario (+14%)”.
Por su parte, la actividad hidrocarburífera principal registró una expansión real del 5,2%, mostrando una trayectoria más equilibrada pero que, al partir de una base económica sumamente elevada, aportó cerca de AR$132.000 millones adicionales a la masa salarial del distrito.
Remuneraciones elevadas y asimetría laboral
La incidencia porcentual superior al 35% en la masa de sueldos evidencia la marcada diferencia en las retribuciones económicas que ofrece la industria energética frente al resto de los sectores productivos locales, especialmente si se considera que los empleos petroleros representan únicamente el 16% del total de la fuerza laboral registrada en la provincia.
Desacople regional frente al resto de la Patagonia
La bonanza generada por los yacimientos no convencionales ha marcado una brecha significativa entre Neuquén y las demás jurisdicciones patagónicas. Entre finales de 2023 y principios de 2026, la masa de salarios privados en suelo neuquino experimentó un incremento del 9,9%, secundada por la vecina provincia de Río Negro, que avanzó un 5,8%. Ambas regiones se consolidan como las únicas de la zona sur que lograron superar sus registros previos, mientras que el promedio nacional continuó rezagado.
El contraste resulta drástico al analizar aquellas provincias con cuencas productivas tradicionales o maduras. En dicho lapso temporal, los ingresos laborales formales sufrieron caídas pronunciadas: un 14% en Chubut, un 19,5% en Santa Cruz y un 13% en Tierra del Fuego, territorios donde sectores como la edificación y la industria manufacturera registraron retrocesos considerables.
Paralelamente, Río Negro se posiciona como una de las principales receptoras indirectas del crecimiento neuquino. Su expansión económica estuvo apalancada por un incremento del 40% en el rubro de la construcción, impulsado por los proyectos de infraestructura destinados a canalizar la producción hidrocarburífera hacia los puertos de exportación en el océano Atlántico.


