El Ejecutivo federal interviene ante la crisis del sector literario
La administración federal ha manifestado su disposición para intervenir y evitar la desaparición de uno de los sellos editoriales más representativos del país. La presidenta de la república solicitó a la Secretaría de Cultura establecer comunicación directa con los directivos de la empresa con el propósito de evaluar posibles mecanismos de respaldo institucional.
Durante su habitual conferencia matutina celebrada en la capital del país, la mandataria enfatizó la relevancia cultural que posee la compañía para la nación. “No es buena noticia que cierre una editorial de libros. Hay que ver de qué manera se puede apoyar”, declaró la titular del Ejecutivo ante los medios de comunicación.
Un legado de más de seis décadas en riesgo
La situación crítica trascendió cuando la propia compañía informó sobre la reestructuración drástica de sus actividades. Con una trayectoria de 67 años desde su fundación un 5 de agosto, la empresa reconoció que las transformaciones profundas en el mercado comercial y la disminución sostenida en la comercialización de ejemplares hicieron inviable su continuidad bajo el esquema tradicional.
A través de una misiva pública difundida recientemente, los responsables del sello explicaron los motivos detrás de la decisión de replegar sus funciones al mínimo operativo posible. “Nosotros lo intentamos todo para adaptarnos —y lo hicimos con la misma convicción con la que siempre hemos trabajado—, pero llegó el momento de reconocer que el equilibrio que sostenía nuestro modo de hacer libros ya no existe”, detalló el documento oficial.
El panorama del hábito lector en México
Esta problemática se enmarca en un contexto complejo para el consumo de publicaciones en el territorio nacional. Según estimaciones de World Population Review, el promedio anual de lectura en el país se sitúa en 5,8 ejemplares por habitante, una cifra distante de naciones como Estados Unidos, que alcanza los 17 libros, India con 16 y el Reino Unido con 15.
Por su parte, las mediciones estadísticas internas reflejan una tendencia similarmente reducida. Datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) revelan que el promedio nacional de textos leídos por persona al cierre de 2025 fue de 4,2 unidades anuales.
Estrategias finales y relevancia cultural
Frente al cese inminente de sus actividades habituales, la casa impresora anunció que llevará a cabo diversas acciones para colocar su fondo bibliográfico disponible en los meses venideros. Estas actividades incluirán la participación en puntos de venta aliados, eventos culturales y ferias especializadas en distintas regiones del territorio nacional, destacando su presencia en la tradicional feria del Zócalo capitalino.
Fundada originalmente en 1960 por figuras destacadas como Neus y Tomás Espresate, José Azorín, Pilar Alonso, Carlos Fernández del Leal y Vicente Rojo, la empresa construyó un catálogo histórico que resguarda la obra de máximas plumas de la literatura nacional e hispanoamericana, tales como Elena Poniatowska, Carlos Monsiváis, José Emilio Pacheco, Rosario Castellanos, Carlos Fuentes, Octavio Paz y Juan Rulfo.


