El capitán de Tigres despeja dudas sobre la dirigencia
Ante la incertidumbre que rodea el banquillo felino de cara al torneo Apertura 2026, las especulaciones sobre una supuesta influencia de los futbolistas en la elección del nuevo director técnico han sido tajantemente desestimadas desde el interior del plantel. Las voces que apuntaban a un supuesto poder de veto o sugerencia por parte de los referentes del equipo fueron neutralizadas por el mediocampo auriazul.
Durante una conferencia de prensa en las instalaciones del club, Fernando Gorriarán asumió la capitanía de la situación y aclaró de manera directa que la plantilla carece de cualquier tipo de injerencia en las decisiones deportivas y administrativas de la directiva institucional.
«Somos simples empleados»: La postura de Gorriarán
El futbolista uruguayo fue enfático al definir el estatus de los jugadores dentro de la estructura corporativa y deportiva de la institución norteña, marcando una línea clara entre las responsabilidades de la cúpula directiva y el desempeño diario de los deportistas sobre el terreno de juego.
"Somos simples empleados", sentenció el mediocampista ante los medios de comunicación, desmarcándose por completo de los rumores que ponían a los jugadores en la mesa de negociaciones para definir al estratega que tomará las riendas del club en el corto plazo.
El dorsal número 8 de los universitarios profundizó en su argumento, señalando que la responsabilidad de la directiva es evaluar el mercado y tomar las determinaciones pertinentes, mientras que el rol exclusivo del vestuario se limita a acatar las órdenes y responder con profesionalismo en cada entrenamiento y partido oficial.
Enfoque total en el terreno de juego
Lejos de los despachos y de la expectación mediática generada por el banquillo vacante, el plantel de la UANL mantiene su concentración absoluta en los objetivos competitivos inmediatos del semestre, buscando aislarse de los factores externos que puedan mermar el rendimiento colectivo.
La postura expresada por el capitán busca traer calma y estabilidad a un entorno acostumbrado a la presión constante por los títulos, reiterando que la única vía para colaborar con la institución es redoblar esfuerzos dentro de la cancha, independientemente de quién sea el nombre que asuma la dirección técnica en el futuro cercano.


