La administración federal mexicana mantiene abiertas las vías de comunicación con el gobierno de China, luego de que la nación asiática determinara la aplicación de cuotas antidumping que oscilan entre el 17.8% y el 51.6% a las internaciones de nuez pecana originarias de México.
Descartan represalias comerciales
Durante su habitual conferencia matutina, la presidenta de la República desestimó que estas restricciones arancelarias funcionen como una medida de represalia ante los gravámenes que México ha establecido recientemente sobre diversos productos importados desde el mercado chino.
"Es otro tema", aseveró la mandataria al ser cuestionada directamente sobre este asunto. Asimismo, detalló que la Secretaría de Economía sostiene un canal de diálogo permanente con sus contrapartes chinas "a través de la Embajada de China en México", además de mantenerse en coordinación directa con los agricultores y comercializadores afectados por el arancel.
Antecedentes de la investigación comercial
Ya desde el pasado 10 de agosto, la dependencia federal dirigida por Marcelo Ebrard había anunciado gestiones conjuntas con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) para frenar la imposición de dichas tarifas, las cuales se desprenden de una indagatoria sobre prácticas desleales de comercio iniciada por el gigante asiático.
Como conclusión preliminar de dicho proceso, Pekín fijó los porcentajes punitivos para el producto mexicano al considerar que este ingresaba a su mercado por debajo del valor real. Según estadísticas proporcionadas por las autoridades de aquel país, los envíos directos desde territorio mexicano alcanzaron un valor de 21.9 millones de dólares en 2024.
Impacto regional y alcances de la medida
La investigación del gobierno chino determinó que la comercialización de la nuez mexicana a precios reducidos generó afectaciones directas a su sector productor local. Cabe destacar que la disposición restrictiva también impacta a Estados Unidos, nación que históricamente funciona como un punto de tránsito clave para la nuez mexicana antes de su exportación definitiva a Asia; para el producto estadounidense, la administración china estableció un gravamen uniforme de 54.3%.


