El escenario económico de los distritos subsoberanos en Argentina atraviesa una etapa de contracción. A pesar de haber consolidado un historial favorable en materia presupuestaria desde 2017 —incluso adelantándose al ordenamiento de las cuentas nacionales, que recién lograron equilibrarse en 2024—, los gobiernos locales experimentaron una merma significativa en sus recursos durante la primera mitad del año.
De acuerdo con un análisis elaborado por la consultora Empiria, entre enero y junio de 2026 las jurisdicciones subnacionales registraron el peor desempeño financiero agregado desde 2017. El documento detalla que en el primer semestre de 2026 las provincias registraron un superávit primario de 0,1% del PBI (comparado contra uno de 0,2% en el primero de 2025) y equilibrio financiero (versus un superávit de 0,1% en el mismo período el año pasado).
Al ampliar la perspectiva hacia los últimos doce meses móviles, el relevamiento indica que las provincias presentan un déficit primario del orden de 0,1% del PBI, mientras que en el mismo período la Nación tuvo un superávit de 1% del PBI. Esta disparidad refleja cómo la caída en la recaudación ha estrechado de forma notable el margen fiscal de los gobernadores.
Retroceso generalizado en los ingresos y disparidad en el gasto
El informe señala que, si bien el gasto total consolidado de las provincias se mantuvo sin grandes variaciones frente al ejercicio anterior, la contracción de los ingresos en términos reales propició el desbalance. Por un lado, los fondos de origen federal disminuyeron un 3% real, arrastrados por una merma del 5% en la recaudación semestral, con especial incidencia en tributos coparticipables como el IVA, que cayó un 8%.
Asimismo, los recursos generados por las propias administraciones provinciales retrocedieron un 2% real, aunque con realidades muy dispares según el distrito. Mientras que jurisdicciones como Neuquén experimentaron un incremento del 8% y Río Negro avanzó un 5%, otras regiones sufrieron caídas drásticas, destacándose los desplomes en Misiones (-21%) y La Rioja (-13%). En paralelo, las transferencias corrientes enviadas por el Estado nacional sufrieron un recorte del 17%, compensado parcialmente por subas en las regalías (+20%) y en las contribuciones a la seguridad social (+4%).
En el plano de los egresos, se observó un incremento en las partidas destinadas a personal y jubilaciones, ambas con un aumento del 1% real, el cual fue morigerado mediante un recorte del 4% en la obra pública. El comportamiento del gasto no fue homogéneo: diez provincias elevaron sus erogaciones, mientras que trece optaron por reducirlas.
Radiografía del déficit y mapa de solidez fiscal
El impacto negativo en los resultados primarios se reflejó en los números rojos de varios distritos. Entre los que concluyeron el semestre con déficit primario se encuentran Tierra del Fuego (-1,2%), Santa Cruz (-0,9%), Santa Fe (-0,8%), Tucumán (-0,7%) y Catamarca (-0,2%), al tiempo que la provincia de Buenos Aires se mantuvo en el 0%.
Para medir la estabilidad de las cuentas, Empiria diseñó un índice basado en autonomía financiera, resultado primario sobre el producto bruto geográfico, nivel de endeudamiento y calidad del gasto. Dicho escalafón ubica a San Luis en la primera posición, seguida por Formosa y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En contraste, los distritos con mayor vulnerabilidad ocupan los últimos peldaños del índice, cerrando la tabla provincias como Santa Cruz y Tierra del Fuego.
Por su parte, analistas del mercado financiero coinciden en que, a pesar de este ajuste coyuntural, el sector subnacional conserva fortalezas estructurales importantes. Desde la entidad Facimex Valores remarcaron: “Las provincias lograron sostener el equilibrio primario en los últimos cuatro trimestres, al segundo trimestre de 2026, ratificando el gran track record fiscal de los últimos años”. Los especialistas añadieron que “la prudente administración presupuestaria les permitió llevar los niveles de apalancamiento a mínimos históricos”, aunque advirtieron que la sostenibilidad dependerá de la evolución de los ingresos en los próximos meses.


