Con una producción récord en Vaca Muerta, YPF roza su meta y proyecta un futuro multimillonario para el crudo argentino
La principal compañía energética de bandera nacional concretó un hito operativo histórico al elevar su extracción de petróleo no convencional en la cuenca neuquina hasta los 248.000 barriles diarios. Con este registro, la empresa quedó a un paso de cumplir de manera anticipada la meta corporativa fijada originalmente para el cierre del año 2026.
Durante su participación en el cónclave de directores ejecutivos del sector hidrocarburífero celebrado en la provincia de Neuquén, la máxima autoridad de la firma estatal, Horacio Marín, trazó un horizonte sumamente ambicioso para la industria local, al estimar que la formación no convencional podría llegar a extraer hasta dos millones de barriles diarios en el largo plazo.
Metas cumplidas antes de tiempo y planes de expansión
El volumen alcanzado corresponde estrictamente a la participación neta que posee la corporación en los distintos yacimientos donde ejerce la operación. Al respecto, el máximo responsable de la petrolera detalló: “Propio estamos en 248.000 barriles”, lo que representa haber cubierto el 99,2% del objetivo propuesto para el mes de diciembre, a pesar de que todavía transcurren los últimos meses del ejercicio anual.
Si se contabiliza el volumen total operado, sumando los aportes correspondientes a las empresas asociadas en los bloques petroleros, la cifra asciende de manera significativa hasta los 360.000 barriles diarios. Este dinamismo responde a una estrategia agresiva de perforación y completación de pozos implementada por la administración actual.
Mientras que diversas proyecciones conservadoras de la industria sitúan el techo potencial de la cuenca entre 1,5 y 1,7 millones de barriles diarios, la visión de la conducción de la compañía es considerablemente más optimista. “Mi idea son dos millones”, aseguró el ejecutivo, aunque advirtió que semejante hito estará condicionado por la disponibilidad real de reservas geológicas y la velocidad con la que se ejecuten las inversiones.
Inversiones multimillonarias y ritmo de perforación
Para sostener un volumen de extracción tan elevado, los cálculos técnicos indican que será necesario incorporar unos 600.000 barriles nuevos cada año con el propósito de morigerar la declinación natural que experimentan los pozos maduros a lo largo de su vida útil. “Llegar a dos millones significa que tenés que invertir mucho más todos los años”, enfatizó el director general.
En la misma línea, se prevé que la compañía alcance su punto máximo de expansión hacia el año 2031. Una vez consolidada esa etapa de madurez productiva, la organización requerirá desembolsos de capital netos estimados en unos US$6.000 millones anuales o cifras superiores para garantizar la sostenibilidad operativa. Paralelamente, se calcula que el resto de los actores privados del mercado necesitarán un horizonte de entre cinco y seis años para lograr su pico máximo de rendimiento.
Para respaldar este crecimiento exponencial, la empresa incrementó fuertemente su actividad en el terreno. Desde el último mes de diciembre, el parque operativo pasó de 12 a 18 equipos de perforación activos, un despliegue que demandó la incorporación de aproximadamente 1.200 operarios en los yacimientos. Las previsiones internas apuntan a sumar 21 equipos hacia el mes de febrero y trepar hasta las 30 unidades operativas en el transcurso del año 2027.
Infraestructura de transporte y exportación
Uno de los desafíos centrales para viabilizar este salto productivo radica en la ampliación de los ductos de evacuación. En este sentido, la dirección de la compañía hizo hincapié en la necesidad de acelerar las obras del proyecto Vaca Muerta Oil Sur con el objetivo de potenciar las ventas externas hacia los mercados internacionales.
“Necesitamos más capacidad en VMOS y ya la pedimos. Todos están pidiendo mucha, así que están analizando llevarlo a un millón de barriles el oleoducto lo más rápido posible”, aseveró Marín respecto a las tratativas para rediseñar el megaproyecto de transporte hacia la costa atlántica.
Finalmente, el titular de la petrolera proyectó un escenario de transformación estructural para la corporación, impulsado tanto por el negocio petrolero como por las futuras terminales de exportación de gas natural licuado. Con un tono de absoluta confianza en el rendimiento futuro, concluyó: “YPF va a crecer más de cuatro veces”, y añadió como augurio para el mediano plazo: “Se van a sorprender de la producción de diciembre del 2027”.


