Críticas severas contra el gobierno de Jalisco
El legislador Arturo Ávila lanzó una fuerte descalificación contra el mandatario estatal, Pablo Lemus, a quien comparó directamente con el expresidente Gustavo Díaz Ordaz. Esta polémica declaración surge como reacción inmediata a los actos de represión policial cometidos en contra de los contingentes estudiantiles y ciudadanos que salieron a las calles para exigir una solución definitiva al problema de desabasto y contaminación del recurso hídrico en la zona metropolitana de Guadalajara.
Durante su participación en un espacio de debate conducido por la periodista Azucena Uresti, Ávila arremetió contra la administración estatal al exhibir públicamente muestras del recurso afectado que reciben los habitantes en sus hogares. El diputado federal aprovechó el foro para enviar botellas con este líquido turbio a distintos actores políticos, incluyendo al propio gobernador jalisciense, al exmandatario Enrique Alfaro, así como a los políticos Gibrán Ramírez y Federico Doring.
“Pablo Lemus, le mandamos esta agüita a Casa Jalisco, en esta casa fue donde incongruentemente y contra el debido proceso tuvo retenidos a los jóvenes”, expresó el legislador durante la transmisión, señalando directamente las irregularidades cometidas por las corporaciones de seguridad pública tras las movilizaciones sociales.
Ávila insistió en que el titular del Ejecutivo estatal se ha convertido en la figura que encarna la intolerancia gubernamental en el mes de octubre, equiparando su gestión con los episodios más oscuros de la historia nacional. Por su parte, Federico Doring, quien también formó parte del panel de discusión, manifestó su desconfianza ante las disculpas públicas emitidas por Lemus, argumentando que las promesas oficiales carecen de credibilidad frente a la gravedad de los abusos documentados.
Doring recordó que el gobernador había garantizado previamente que los estudiantes del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) podrían marchar con absoluta tranquilidad. No obstante, la realidad superó el discurso oficial cuando los uniformados utilizaron chorros de agua para dispersar a la multitud, justificando posteriormente que dicho líquido se encontraba en mejores condiciones que el suministrado en las tuberías de los domicilios locales.
Reconocimiento de abusos y convocatorias a nuevas protestas
La controversia escaló luego de que la movilización ciudadana terminara con la intervención de la fuerza pública. Ante las múltiples denuncias de uso desproporcionado de la fuerza y la detención de varios manifestantes, el gobernador Pablo Lemus admitió públicamente que sí hubo un uso excesivo de los protocolos de contención por parte de los elementos policiales.
El mandatario estatal reconoció que las corporaciones no debieron implementar tácticas agresivas para disolver la protesta, ni mucho menos poner en riesgo la integridad física de sectores poblacionales vulnerables que se encontraban en el perímetro de los enfrentamientos.
“Nunca debió utilizarse agua ni gas contra las personas, ni menores de edad o personas mayores debieron quedar expuestos a la violencia”, sentenció el gobernador tras las críticas generalizadas de diversos sectores de la sociedad civil y fuerzas políticas.
Como consecuencia directa de estos actos de hostigamiento y de la falta de respuestas eficaces ante la crisis ambiental, los organizadores sociales y colectivos ciudadanos han comenzado a estructurar una segunda mega marcha, cuyo objetivo principal será exigir formalmente la revocación de mandato de Lemus.
En la reunión de seguridad con presidentas y presidentes del AMG, así como autoridades estatales y federales, presentamos "Jalisco por una Infancia Libre de Abuso Sexual".
Esta estrategia será aplicada por la asociación ILAS A.C. y el @GobiernoJalisco, e incluye la… pic.twitter.com/nfqzztHZKv
— Pablo Lemus Navarro (@PabloLemusN) October 14, 2026
La crisis del agua en la zona metropolitana
El descontento social que ha paralizado las calles de la entidad tiene su origen en el deterioro severo de la calidad del agua que llega a las viviendas de Guadalajara y sus municipios conurbados. Desde hace varios meses, los residentes han documentado mediante videos y reportes que el suministro presenta tonalidades oscuras, sedimentos sólidos y olores fétidos.
Frente a este panorama de inconformidad generalizada, la administración estatal ha señalado que el problema radica en la obsolescencia de la red hidráulica, cuyas tuberías acumulan más de 70 años sin recibir mantenimiento integral.
Quiero informarles que hace unos momentos enviamos al Congreso de Jalisco (@LegislativoJal) la iniciativa para construir el Acueducto Sustituto Chapala-Guadalajara, una obra para resolver de fondo el problema de la calidad del líquido que llega a nuestra ciudad, sin sacarle más… pic.twitter.com/Mzkj7P5UMA
— Pablo Lemus Navarro (@PabloLemusN) October 8, 2026
De acuerdo con la estrategia anunciada por el gobierno de Lemus, la modernización del acueducto proveniente del Lago de Chapala tomará un plazo aproximado de dos años. Asimismo, las autoridades detectaron descargas residuales e irregulares a lo largo del canal Las Pintas que contaminan drásticamente el embalse principal.
“La solución no es inmediata. Los expertos recomiendan que la mejor decisión es dejar de usar el agua del embalse de Las Pintas y del antiguo sistema de Chapala para abastecer a la ciudad”, puntualizó el gobernador al explicar las complejidades técnicas para garantizar un suministro seguro y libre de contaminantes para la población.


