La divisa mexicana sufre un retroceso tras abrirse la puerta a futuros recortes en la tasa de interés
La moneda nacional registró un debilitamiento importante en los mercados financieros internacionales después de que se dieran a conocer las posturas internas del banco central mexicano. Durante la más reciente sesión cambiaria, la cotización alcanzó las 18.20 unidades por dólar, lo que representa un retroceso de 1.20% en comparación con el cierre previo.
Este movimiento bajista se originó tras la difusión de las minutas correspondientes a la reunión de política monetaria celebrada el pasado 24 de septiembre. En dicho documento, varios integrantes de la Junta de Gobierno manifestaron su disposición para valorar una disminución en el costo del dinero, cuya tasa de referencia se encuentra actualmente ubicada en 6.50%.
Señales de distensión y comportamiento inflacionario
De acuerdo con el reporte oficial, tres miembros del cuerpo colegiado respaldaron la opción de estudiar una baja próxima, fundamentando su postura en la holgura económica actual y en la desaceleración que ha venido mostrando el indicador subyacente.
A pesar de que el índice general de precios experimentó un ligero repunte durante el noveno mes del año, este se mantuvo por debajo del techo del intervalo de variabilidad establecido por la autoridad monetaria, cuyo objetivo central se sitúa en el 3%.
Por su parte, la inflación subyacente mostró un comportamiento favorable al descender desde el 3.95% registrado en la primera mitad de julio hasta el 3.79% reportado en el mismo tramo de septiembre, dibujando así una trayectoria a la baja.
Reacción de los mercados y perspectivas financieras
Especialistas del sector financiero señalaron que esta modificación en el tono de la comunicación oficial sorprendió a los mercados, que hasta ese momento calculaban un periodo prolongado de estabilidad en las tasas locales.
«Hasta ahora el mercado había venido incorporando un escenario de estabilidad para Banxico. Después de las minutas, la curva de swaps comenzó a reflejar una mayor probabilidad de algún ajuste a la baja», explicó Janneth Quiroz, directora de Análisis de Grupo Financiero Monex.
Una eventual reducción en la tasa de interés interna reduciría el atractivo diferencial de rendimiento frente a los instrumentos denominados en dólares, disminuyendo el soporte estructural que ha sostenido al tipo de cambio en los últimos meses. No obstante, los analistas consideran que el movimiento inicial sería un ajuste puntual y no el inicio de una fase agresiva de relajamiento monetario.
Factores determinantes rumbo al cierre de año
La atención de los inversionistas se concentra ahora en el cónclave programado para noviembre, el cual servirá para calibrar si el banco central modifica su guía oficial de cara a un posible ajuste en la última reunión de diciembre.
Adicionalmente, los mercados vigilan de cerca los movimientos en la Reserva Federal de Estados Unidos y la inminente conclusión del mandato del subgobernador Jonathan Heath en el mes de diciembre, cuya salida podría modificar el equilibrio de fuerzas al interior del órgano de gobierno debido a su tradicional postura restrictiva.
«Lo que refuerza la posibilidad de que el ciclo de relajamiento monetario tenga todavía recorrido», señalaron analistas de Franklin Templeton, anticipando que el debate sobre la flexibilidad monetaria continuará marcando el ritmo de los activos financieros nacionales en el tramo final del año.


