Una medida para proteger las cuentas públicas
La administración liderada por Javier Milei decidió ampliar la emisión de instrumentos financieros nominados en moneda nacional por un total de ARS$221.119 millones. Esta iniciativa tiene como propósito fundamental finiquitar las obligaciones pendientes que el Estado mantiene con diversas compañías contratistas del sector de la construcción y la infraestructura.
La disposición quedó formalmente establecida a través de la normativa conjunta promulgada por las carteras de Hacienda y Finanzas en el Boletín Oficial. El alcance de esta cancelación abarca los montos adeudados correspondientes a los certificados de trabajos ejecutados durante el período comprendido entre 2022 y 2025.
El trasfondo fiscal y la elección de los títulos
Ante un escenario donde la recaudación nacional exhibe retrocesos en términos reales debido al menor ritmo de la actividad económica, el equipo económico gubernamental determinó que la mejor alternativa para afrontar estos compromisos era la entrega de títulos de deuda en lugar de realizar desembolsos en efectivo.
De haber optado por la vía monetaria tradicional, el Tesoro nacional se habría visto obligado a contabilizar la erogación como un gasto corriente, situación que habría alterado de manera directa el resultado del superávit primario bajo la metodología base caja. Al efectuar la cancelación mediante la dación de títulos, la operación se contabiliza por fuera de dicho cálculo inmediato.
Probablemente se cancelan obligaciones del Estado Nacional (en este caso, pagos a proveedores de obra pública) con instrumentos de deuda, sin q esos gastos sean devengados previamente "arriba de la línea", es decir, sin impacto en el gasto y en el resultado fiscal. En este caso,…
— Nicolas Gadano (@ngadano) October 6, 2026
Miradas divididas en el ámbito económico
La maniobra financiera generó diversas reacciones entre los especialistas del mercado y la academia. Por un lado, voces críticas apuntan a que este tipo de ingeniería contable soslaya el costo financiero real que los pasivos generan a futuro, dado que los instrumentos implementados capitalizan intereses y no operan mediante el pago de cupones convencionales.
Por el contrario, otros analistas sugieren que resulta metodológicamente razonable que estas transacciones no distorsionen las cuentas del ejercicio corriente, al tratarse de erogaciones devengadas en gestiones anteriores. No obstante, persiste el debate en torno a la transparencia en el registro histórico de dichos gastos al momento en que se originaron originalmente.


