El escenario geopolítico actual refleja un fuerte rechazo en américa latina hacia la gestión internacional del mandatario estadounidense
La percepción ciudadana en américa latina y el caribe respecto al liderazgo global de estados unidos atraviesa un momento complejo. De acuerdo con los resultados del informe más reciente elaborado por la organización Latinobarómetro, el 59 por ciento de la población en la región desaprueba de manera abierta la forma en que el presidente Donald Trump maneja los asuntos internacionales. En contraste, apenas un 34 por ciento respalda su desempeño diplomático y estratégico fuera de sus fronteras.
Este relevamiento demoscópico, que consultó la opinión pública de casi 19 mil ciudadanos distribuidos en 17 naciones diferentes durante el presente año, pone de manifiesto las profundas discrepancias políticas que existen entre washington y sus vecinos del sur en temas clave de agenda exterior.
México encabeza el rechazo regional mientras venezuela muestra apoyo
Al desglosar las cifras por territorios, el estudio señala comportamientos marcadamente contrastantes. México se posiciona como el país con el nivel más alto de desaprobación hacia la administración estadounidense en el ámbito global, registrando un contundente 79 por ciento de opiniones desfavorables frente a un escaso 18 por ciento de aprobación, una cifra de respaldo idéntica a la reportada en uruguay.
En el extremo opuesto del espectro político, la encuesta detecta que venezuela y república dominicana figuran como las únicas excepciones dentro del mapa regional, al concentrar mayorías poblacionales que ven con buenos ojos la conducción internacional del líder estadounidense. Cabe destacar que estos datos fueron recabados pocos meses después de que las fuerzas armadas de estados unidos protagonizaran la extracción del exmandatario Nicolás Maduro desde territorio venezolano.
El comercio bilateral mantiene una sólida valoración positiva
A pesar de la animadversión generalizada hacia la estrategia geopolítica de la casa blanca, el análisis estadístico demuestra que los vínculos comerciales continúan gozando de una salud envidiable en la psique colectiva de los latinoamericanos. En promedio, el 74 por ciento de los habitantes de la región mantiene una perspectiva favorable acerca de los intercambios económicos que sus respectivas naciones sostienen con la potencia norteamericana.
Este respaldo económico alcanza sus cúspides más elevadas en países como costa rica y chile, donde el apoyo trepa hasta el 89 y 87 por ciento, respectivamente. Por el contrario, los porcentajes más modestos de aceptación comercial se localizan precisamente en méxico y argentina, con un 60 y 58 por ciento de valoraciones positivas, evidenciando que los roces políticos y diplomáticos suelen permear, aunque con menor intensidad, la confianza en los mercados compartidos.
Una perspectiva histórica marcada por altibajos
La serie histórica documentada por el Latinobarómetro en territorio mexicano desde 1995 refleja una montaña rusa de percepciones hacia el vecino del norte. Durante la administración de Barack Obama, la opinión favorable en méxico llegó a escalar hasta el 76 por ciento al cierre de su mandato. Sin embargo, en las etapas correspondientes a las gestiones de Donald Trump, los índices positivos han sufrido desplomes considerables, oscilando habitualmente entre el 43 y el 48 por ciento.
A pesar de estas caídas recurrentes durante los periodos republicanos, el registro mínimo histórico en la relación mexicana hacia el país del norte se remonta al año 1996, en plena era de Bill Clinton, cuando la opinión favorable se desplomó hasta tocar fondo con un magro 25 por ciento.
Metodología oficial del estudio: La investigación estuvo a cargo de Latinobarómetro mediante la aplicación de 19 mil 207 entrevistas presenciales en hogares de 17 países de latinoamérica y el caribe, calculando una muestra de entre 1 mil y 1 mil 200 cuestionarios por nación. El trabajo de campo se llevó a cabo del 7 de mayo al 17 de junio, estableciendo un margen de error máximo estimado en +/-3.1 por ciento por cada país evaluado.


