José Antonio ‘N’, identificado como líder de una célula delictiva del Cártel del Noreste, fue detenido en Tamaulipas por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) en el marco de las indagatorias por la trama del huachicol fiscal.
En el operativo se le aseguraron 10 armas de fuego, dosis de droga, 11 vehículos, 6 motocicletas, equipos de cómputo, dinero en efectivo y fueron resguardados 7 tigres. También fue detenida una mujer.
Los reportes indican que, antes de aparecer en investigaciones criminales, el detenido era conocido en el ámbito del fisicoculturismo y participó en un documental.
En Nuevo León, derivado de trabajos de investigación tras el aseguramiento de un buque en Tamaulipas, personal de @SEMAR_mx, @SSPCMexico y @FGRMexico ejecutaron cuatro órdenes de cateo.
Como resultado, fue detenido José Antonio “N”, identificado como líder de una célula afín al… pic.twitter.com/03sSpQIyWm
— Omar H Garcia Harfuch (@OHarfuch) May 11, 2026
En ese film relató que intentó convertirse en futbolista profesional y pasó por fuerzas básicas de equipos como Tigres, Puebla, Atlante y América, hasta que una fractura sufrida durante una estancia en Bélgica terminó con su carrera.
José Antonio ‘N’ fue uno de los hombres más fuertes del país
Tras el accidente, José Antonio ‘N’ se dedicó por completo al fisicoculturismo y llegó a ser considerado uno de los hombres más fuertes del país, con capacidad para levantar alrededor de 280 kilos.
Con el paso de los años, su entorno comenzó a llamar la atención de las autoridades debido a su presunto vínculo con propiedades de lujo, escoltas armados y operaciones financieras irregulares.
Las indagatorias federales lo colocaron posteriormente como parte de una red dedicada al movimiento ilegal de hidrocarburos entre Estados Unidos y México.
Su nombre comenzó a aparecer en expedientes federales luego de diversos decomisos millonarios de combustible en Tamaulipas y Coahuila, particularmente tras el aseguramiento del buque Challenge Procyon y de millones de litros de hidrocarburo transportados por ferrocarril.
Según las investigaciones, la estructura operaba mediante compañías transportistas, empresas factureras, importadoras y operadores financieros utilizados presuntamente para justificar operaciones comerciales y mover recursos relacionados con el combustible ilegal.


