El consejero delegado de Santander elogia el rumbo económico argentino y detecta un escenario ideal para capitales extranjeros
Durante su participación en el foro Argentina Week, celebrado en París, el máximo responsable ejecutivo del Banco Santander, Héctor Grisi, aseguró que la entidad financiera modificó su perspectiva sobre la nación sudamericana. Lo que antes se percibía meramente como un proceso de ordenamiento macroeconómico, hoy se transformó, según el directivo, en una gran oportunidad de inversión de gran relevancia.
Ante un auditorio integrado por autoridades gubernamentales, gobernadores provinciales y referentes del sector corporativo en la sede de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el banquero mexicano fue categórico: “Nos encanta lo que estamos viendo en Argentina. Se los puedo asegurar”.
Una visión sostenida a largo plazo
Grisi recordó la extensa trayectoria de la institución financiera en territorio nacional, donde opera desde los primeros años de la década del noventa. A lo largo de ese periodo, el banco ha atravesado numerosos vaivenes políticos y económicos, manteniendo siempre su condición de inversor con perspectiva de futuro. “Nunca miramos los próximos dos o tres años. Miramos los próximos 20 o 30”, enfatizó durante su exposición.
El ejecutivo destacó que el país sudamericano ha recuperado un lugar central en los debates financieros globales. Según relató, en la reciente reunión de directores del grupo bancario, la situación argentina acaparó la atención debido al volumen de interrogantes planteados. El ritmo de las medidas adoptadas por la actual administración y la profundidad de las modificaciones normativas implementadas en un lapso breve generaron un profundo asombro en la cúpula corporativa.
Nuevos sectores estratégicos en la cartera de financiamiento
Esta transformación en las expectativas ya se refleja de manera directa en la operativa crediticia de la entidad. Tradicionalmente, la presencia del banco en el mercado local se abocaba al rubro alimentario, pero en la actualidad se observa un dinamismo inédito en áreas como la energía y, por primera vez, en el otorgamiento de financiamiento de largo plazo destinado a la minería. Paralelamente, el grupo financiero se consolidó como la principal entidad promotora para acercar a inversores internacionales interesados en conocer el potencial productivo del país.
Al trazar un paralelismo histórico, Grisi comparó el presente argentino con la situación de México a principios de los noventa, cuando las tasas de interés elevadas abrieron paso a un ciclo prolongado de expansión sostenida. El directivo pronosticó que Argentina podría igualar o superar aquel desempeño gracias a la magnitud de sus activos naturales y la dimensión de su mercado interno.
La expansión del crédito y el rol de los capitales privados
Uno de los puntos centrales del análisis financiero recayó sobre la baja penetración del crédito en relación con el Producto Bruto Interno, la cual se ubica considerablemente por debajo de los niveles de naciones vecinas como Chile, Brasil o México. Para el CEO global, esta situación anticipa un crecimiento potencial del sistema financiero que podría duplicar el ritmo de expansión general de la economía, impulsado por la imperiosa necesidad de fondeo que demanda el aparato productivo.
No obstante, advirtió que el verdadero punto de inflexión llegará cuando los ciudadanos comiencen a reinsertar sus ahorros en el circuito formal y a movilizar sus recursos hacia la inversión productiva. “Va a llevar tiempo, no es de un día para el otro, pero en dos o tres años las cosas van a empezar a cambiar por completo”, estimó.
El diagnóstico de la OCDE y la importancia de las reglas estables
Por su parte, el secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, aportó el panorama técnico del organismo internacional, señalando que tras un extenso ciclo de bajo rendimiento económico y contracción de la productividad, la actividad productiva retomó la senda de crecimiento. Las proyecciones de la entidad anticipan un incremento del 2,6% para el presente año y del 3% para el próximo, acompañadas por una marcada desaceleración inflacionaria y el liderazgo exportador de los sectores minero, agropecuario y energético.
Cormann ponderó el proceso de adhesión que transita el país, destacando el salto cualitativo en la mejora de sus regulaciones mercantiles en comparación con los elevados niveles de restricción registrados en años anteriores. Asimismo, subrayó que los inversores internacionales priorizan la previsibilidad institucional a lo largo del tiempo. “A los inversores les gustan las reformas que duran”, concluyó al referirse a la relevancia de consolidar políticas públicas que trasciendan los ciclos políticos coyunturales.


