La tasa de pobreza en argentina escala al 32,3% durante el primer semestre del año
El panorama socioeconómico en Argentina sufrió un deterioro significativo durante los primeros seis meses del año, periodo en el cual la pobreza alcanzó al 32,3% de la población. De manera paralela, la indigencia experimentó un repunte hasta situarse en el 7,5%, según los datos oficiales divulgados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
Evolución respecto al periodo anterior
Estas cifras reflejan un marcado incremento en comparación con el semestre precedente. En la medición que abarcó la segunda mitad del año anterior, la tasa de pobreza se había ubicado en el 28,2%, mientras que la indigencia había afectado al 6,3% de los habitantes del país sudamericano.
El informe estadístico detalla asimismo que el porcentaje de hogares que no lograron cubrir la línea de pobreza se situó en el 24,4%. Dicha proporción engloba a una gran parte de la estructura social urbana de la nación.
#DatoINDEC
Encuesta Permanente de Hogares (EPH) en 31 aglomerados urbanos: la pobreza alcanzó al 24,4% de los hogares y al 32,3% de las personas en el 1° semestre de 2026; y la indigencia, al 5,6% y al 7,5%, respectivamente https://t.co/AYeQnndT2Q pic.twitter.com/Si7QOO6j9A— INDEC Argentina (@INDECArgentina) September 24, 2026
“En este conjunto, hay 5,6% de hogares por debajo de la línea de indigencia (LI), que incluyen al 7,5% de las personas”, precisó el trabajo oficial al desglosar el alcance de la situación más crítica.
Al trasladar estos porcentajes a cifras concretas dentro de los 31 aglomerados urbanos evaluados por la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), el organismo técnico calculó que “por debajo de la LP hay 2.498.000 hogares que incluyen a 9.729.000 personas; y, dentro de ese conjunto, hay 575.000 hogares se encuentran por debajo de la LI, lo que representa 2.249.000 personas indigentes”.
En cuanto a las variaciones porcentuales frente al semestre previo, la incidencia de la pobreza mostró un incremento de 3,4 puntos porcentuales en los hogares y de 4,1 puntos porcentuales en el total de personas. Por su parte, “la indigencia tuvo un aumento de 0,8 puntos porcentuales en los hogares y de 1,2 puntos porcentuales en las personas”, estimó el Indec.
Impacto según demografía y regiones
El reporte también profundizó en el comportamiento de los indicadores según la densidad poblacional y la distribución geográfica. En los grandes centros urbanos de 500.000 habitantes y más, el avance de la pobreza fue de 3,9 puntos porcentuales en comparación con el semestre anterior. En contraste, en aquellas localidades con menos de 500.000 residentes, el incremento resultó más pronunciado, alcanzando los 4,9 puntos porcentuales.
El factor determinante detrás de este fenómeno radica en la evolución de los ingresos monetarios de los ciudadanos, los cuales crecieron a un ritmo inferior al de la Canasta Básica Total (CBT) y la Canasta Básica Alimentaria (CBA). Esta brecha desfavorable provocó que tanto las tasas de pobreza como las de indigencia escalaran de manera generalizada.
Radiografía de la pobreza por grupos de edad
El análisis etario elaborado por el instituto estadístico evidencia que los menores de edad continúan siendo el sector poblacional más vulnerable. En el segmento que va de 0 a 14 años, el 44,5% de los niños y adolescentes forman parte de hogares que se encuentran por debajo de la línea de pobreza.
Para los grupos de 15 a 29 años y de 30 a 64 años, la incidencia se ubicó en el 36,9% y el 28,8%, respectivamente. En el extremo opuesto de la pirámide poblacional, la población de 65 años y más registró el índice más bajo, con un 14,8% de personas ubicadas en situación de pobreza.


