El dinamismo economico de mexico destaca a nivel internacional
Durante el segundo trimestre de 2026, la actividad productiva de la nación superó con fuerza el promedio de las principales potencias económicas globales. De acuerdo con las cifras publicadas por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), el país registró un incremento del 1.4 por ciento en su Producto Interno Bruto (PIB), una cifra que duplica el 0.7 por ciento alcanzado de manera conjunta por el bloque del G20.
Mientras que el panorama general de las veinte economías más grandes del mundo mostró señales claras de enfriamiento hacia la mitad del año —impactado fuertemente por la contracción del 4.8 por ciento en el PIB de Arabia Saudita debido a variaciones en la industria petrolera—, el territorio mexicano logró revertir la caída previa.
“En contraste, el crecimiento repuntó con fuerza en México, donde el PIB aumentó en 1.4 por ciento en el segundo trimestre después de la contracción de 0.3 por ciento en el primer tercio y se mantuvo sólido en Indonesia con un 1.3 por ciento. También se fortaleció en Turquía pasando del 0.3 al 1.1 por ciento y en Canadá del 0.1 al 0.8 por ciento”, destacó el reporte oficial emitido por el organismo internacional.
Con este desempeño, la nación se posicionó como la segunda economía con mayor aceleración trimestral entre abril y junio, quedando únicamente por debajo de la India, cuyo indicador avanzó un 1.8 por ciento. Próximamente, la institución presentará sus Perspectivas Económicas Intermedias para actualizar las previsiones globales de este año y el próximo.
Menor dependencia del sector petrolero en las finanzas
Ante las fluctuaciones de los mercados energéticos globales, especialistas en la materia señalan que la estructura económica nacional cuenta actualmente con una mayor resiliencia. Daniela Balbino, especialista en finanzas públicas, argumenta que la menor actividad vinculada a los hidrocarburos genera un efecto más limitado sobre el producto interno debido a la transformación histórica en la composición productiva.
La experta detalló que las actividades de extracción de petróleo y gas representaron apenas un 2.2 por ciento del PIB el año pasado, distando notablemente del 5.6 por ciento observado en el año 2000. Esta tendencia también se manifiesta de manera directa en los ingresos del sector público, los cuales muestran una menor dependencia de dichos recursos en comparación con décadas anteriores.
El impacto del nearshoring y los retos para la inversion
Analistas financieros coinciden en que gran parte de la solidez mostrada por la actividad productiva responde al efecto de la relocalización de empresas y la llegada de capital extranjero impulsada por el Plan México. No obstante, especialistas advierten que aprovechar al máximo estas oportunidades demanda una planeación rigurosa desde las etapas iniciales de establecimiento.
Al respecto, Sebastián Rubio, director de desarrollo de negocios en TMF Group, afirmó que una de las primeras decisiones de las compañías que llegan al país deben hacer es definir correctamente su estructura fiscal y las obligaciones que tendrán, mucho antes de comenzar a facturar, contratar personal o realizar inversiones.
“La llegada a México requiere mucho más que establecer una entidad legal. Antes de iniciar operaciones, las empresas necesitan tener claridad sobre sus obligaciones fiscales, contar con los registros y herramientas digitales necesarios y definir quién será responsable de atender cada requerimiento. Preparar estos elementos desde el inicio permite que la inversión avance con mayor orden y certeza”, señaló en un comunicado.
Por su parte, firmas de análisis como Deloitte apuntan que, si bien persisten oportunidades sumamente atractivas en sectores estratégicos como la manufactura avanzada, la infraestructura y la agroindustria, la cautela observada en ciertos corporativos demuestra que el verdadero potencial de la relocalización aún requiere consolidarse en un ciclo de inversión masiva y sostenida a largo plazo.


