Familias exigen respuestas tras el deceso de cinco recién nacidos en un hospital del IMSS en Durango
Las familias afectadas por la pérdida de sus hijos en el estado de Durango atraviesan momentos de profunda angustia y desconcierto. Diego Tovalín, padre de una de las víctimas, compartió detalles sobre los últimos momentos de vida de los menores y lamentó la falta de respuestas claras por parte de las autoridades sanitarias tras los decesos ocurridos en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del instituto.
Este lunes, los padres sostuvieron un encuentro con directivos del IMSS y con funcionarios que se trasladaron desde la capital del país para indagar sobre lo sucedido. Sin embargo, los familiares señalaron que la reunión concluyó sin esclarecer las causas de las defunciones, las cuales se registraron de manera consecutiva en un periodo que abarcó desde el martes hasta el domingo.
Un deterioro clínico acelerado en cuestión de horas
Los testimonios de los afectados coinciden en que la salud de los recién nacidos se agravó de forma repentina. De acuerdo con los relatos, los cuadros clínicos evolucionaron negativamente en un lapso aproximado de 24 horas, culminando en desenlaces fatales bajo circunstancias similares a pesar de tratarse de diagnósticos previos distintos.
La sucesión de los decesos generó desconcierto inmediato entre los familiares presentes en el área médica. Según relató Tovalín, la pérdida del primer infante tomó por sorpresa al personal y a los padres, seguida casi de inmediato por un segundo fallecimiento con apenas cinco minutos de diferencia, mientras que las demás muertes se distribuyeron conforme avanzaban los días de esa misma semana.
Denuncian falta de transparencia y opacidad en los diagnósticos
Uno de los principales reclamos de los padres de familia radica en la ausencia de información precisa sobre los análisis clínicos practicados a los menores. Aseguran que, a pesar de haberse tomado muestras de sangre y orina, jamás se les entregaron los resultados correspondientes ni se les especificó qué tipo de agente infeccioso comprometió la salud de los bebés.
Los afectados detallaron que esperaban con urgencia los reportes de los hemocultivos para comprender la magnitud del problema y conocer el tratamiento adecuado; sin embargo, los niños perdieron la vida antes de obtener dichos informes. Asimismo, manifestaron su inconformidad ante la falta de acceso a los resultados de las necropsias, alimentando un clima de sospecha por el hermetismo institucional.
Señalan presuntas anomalías y evalúan acciones legales
Como argumento ante la falta de certezas médicas, los familiares indicaron que la única causa de muerte proporcionada por el personal fue la ocurrencia de paros cardíacos, una explicación que calificaron como insuficiente e inverosímil ante la gravedad de la crisis sanitaria vivida al interior del área neonatal.
Adicionalmente, los padres advirtieron sobre diversas irregularidades operativas observadas durante su estancia en el hospital, tales como personal consumiendo alimentos dentro del área restringida y trabajadores incumpliendo con los protocolos básicos de higiene, como el uso de cubrebocas, guantes o gorros clínicos. Incluso, describieron las labores posteriores de saneamiento como un proceso que asemejaba la limpieza de una escena criminal.
Ante este panorama de dolor e incertidumbre, los familiares se encuentran analizando la posibilidad de interponer una denuncia formal ante la Fiscalía General de la República (FGR), con el firme propósito de que se finquen responsabilidades y se esclarezcan plenamente las causas que rodearon esta tragedia médica.


