Tensa disputa interna en Morena por Zacatecas culmina con reclamos de Ulises Mejía y la nominación de Verónica Díaz
El proceso interno de Morena para definir la coordinación estatal en Zacatecas concluyó formalmente con el nombramiento de Verónica Díaz como coordinadora estatal. Sin embargo, la revelación del resultado estuvo precedida por un ríspido desencuentro protagonizado por el diputado Ulises Mejía Haro, quien increpó a la dirigencia nacional por la falta de transparencia en los sondeos de opinión.
Reunión privada y retrasos por cuestionamientos metodológicos
De acuerdo con información recabada, los contendientes por la nominación zacatecana se congregaron en un cónclave previo a la conferencia de prensa oficial. La intensidad del debate provocó que el anuncio público se retrasara por aproximadamente una hora y cuarto. En la mesa de negociaciones participaron figuras de peso político como Ariadna Montiel y Citlalli Hernández, quienes informaron a los aspirantes que la ventaja de Vero Díaz sobre Ulises Mejía era de apenas tres puntos porcentuales.
Dicho margen no logró convencer a Mejía, quien acudió a la cita provisto de una carpeta que contenía diversas mediciones ajenas a los registros oficiales del partido. Entre los datos que exhibió para respaldar su postura figuraban estudios elaborados por encuestadoras externas como Rubrum, De las Heras, Buendía & Márquez y Massive Caller.
Un historial de encuestas favorables y un ultimátum
El legislador contaba con argumentos previos para refutar el desenlace, dado que diversos sondeos difundidos antes del veredicto lo ubicaban en la cima de las preferencias internas. Durante el encuentro, exigió a la cúpula partidista que le revelara los detalles metodológicos y los cuestionarios aplicados en el ejercicio de Morena para justificar la brecha numérica con Díaz. Ante su insistencia por revisar los documentos antes de la declaratoria oficial, Ariadna Montiel le indicó que los datos le serían facilitados de manera posterior al evento.
La tensión escaló rápidamente de tono. Según los testimonios del encuentro, Montiel le advirtió con firmeza a Mejía que la reunión no se regiría bajo sus condiciones y que en Morena «no se iba a hacer lo que Mejía quiera». Ante esto, el diputado amagó con llevar su inconformidad directamente ante la presidenta Claudia Sheinbaum si no se le mostraban los registros de inmediato.
Ruptura con la disciplina partidista y ausencia en el estrado
El desenlace de la pugna política se tradujo en la oficialización de Díaz al frente de la coordinación, pero también en el plante y ausencia de Ulises Mejía durante la conferencia de prensa celebrada en el World Trade Center. Este episodio de inconformidad se aparta de la tónica habitual en otros procesos de la autodenominada Cuarta Transformación, donde los contendientes que no resultaron favorecidos suelen acudir públicamente a respaldar la unidad tras conocer los resultados, tal como ocurrió en entidades como Michoacán y Guerrero.
Tras este episodio de fricción con la estructura partidista, el futuro inmediato del diputado apunta hacia la escena local. Entre las opciones que valora su equipo político se encuentra la posibilidad de competir por la presidencia municipal de la capital zacatecana, un cargo público que el legislador ya ejerció durante el periodo comprendido entre 2018 y 2021.


