El peso financiero de las pensiones en el erario
De acuerdo con las previsiones del Ejecutivo federal para 2027, el gasto neto total alcanzará los 10.6 billones de pesos. Dentro de esta cifra, las obligaciones destinadas al pago de pensiones, tanto contributivas como no contributivas —incluyendo el programa para adultos mayores—, concentrarán una asignación cercana a los 2.5 billones de pesos, lo que equivale al 6.3 por ciento del PIB.
De recibir el aval legislativo el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación, el 23.3 por ciento del gasto neto total se canalizará exclusivamente a este fin. Dicho de otro modo, esta partida absorberá 23 pesos de cada 100 presupuestados para el ejercicio fiscal.
Advertencias de expertos sobre la rigidez fiscal
La especialista en finanzas públicas y sistema fiscal, Alejandra Macías, advierte que “ya llegamos a una cuarta parte del presupuesto que se va a ir a pensiones contributivas y no contributivas”. No obstante, apunta que “el incremento en las pensiones del bienestar” o no contributivas, fijado en un 0.1 por ciento real anual para 2027, “no es tan grande como lo que habíamos visto en los años anteriores”.
Respecto al sector contributivo, la analista señala que “ya se ajustó su crecimiento, pues el año pasado nos dijeron que para 2026 iba a ser de 0.5 por ciento, lo cual no es creíble, va a crecer mucho más. Y ahora el crecimiento lo ajustaron a 4.7 por ciento” rumbo a 2027.
Ante este panorama, Macías plantea “hacer algo para contener ese aumento, que va a continuar año con año por la presión demográfica, pero también por la presión inflacionaria y porque ya está en la Constitución el gasto en pensiones del bienestar”, tratándose de prerrogativas exigibles por ley. Esta situación, combinada con el costo financiero de la deuda, genera complicaciones severas debido a que 70 por ciento de los ingresos tributarios se compromete en estos rubros ineludibles, manteniendo la rigidez del presupuesto.
Distribución del gasto programable
Al contrastar el desembolso pensional con los 7.3 billones de pesos correspondientes al gasto programable del sector público, la proporción asciende al 33.9 por ciento. Esto representa que la tercera parte de los recursos orientados a proveer bienes y servicios públicos a la ciudadanía se destinará a este propósito, es decir, 34 pesos de cada 100 del gasto programable.
El desglose del Paquete Económico contempla un gasto en pensiones contributivas de 1.8 billones de pesos, abarcando el 25.2 por ciento del gasto programable. Por su parte, las tres pensiones no contributivas (o del bienestar) totalizan más de 640 mil millones de pesos, apropiándose del 8.8 por ciento de dicho sector.
Programas sociales prioritarios
La Pensión para Adultos Mayores encabeza los programas prioritarios de la administración federal. Tan solo para este esquema se proponen más de 543 mil millones de pesos, cifra que abarca prácticamente el 85 por ciento del gasto total destinado a las pensiones no contributivas.
Adicionalmente, se contemplan más de 59 mil millones de pesos para la Pensión Mujeres Bienestar y más de 37 mil millones para la Pensión Personas con Discapacidad. Al contrastar estos rubros con los proyectos prioritarios de inversión, que superan los 560 mil millones de pesos, el gasto conjunto en las tres pensiones sociales resulta ser 1.1 veces mayor.
Mientras que las pensiones contributivas operan mediante las aportaciones obligatorias de trabajadores, patrones y gobierno a lo largo de la vida laboral a través del IMSS y del ISSSTE, las de carácter no contributivo se solventan mediante el gasto corriente. Debido a esto, el reto fiscal es cada vez más grande para el país, advirtiendo que los recursos aplicados en estas obligaciones se dejarán de usar en otros rubros prioritarios del desarrollo nacional.


