Iniciativa en México plantea otorgar cinco días de licencia con goce de sueldo por dolor menstrual incapacitante

Una nueva iniciativa busca transformar los derechos laborales en el país

Actualmente, la legislación laboral federal no contempla permisos específicos para las personas que experimentan dolores menstruales incapacitantes. Sin embargo, una reciente propuesta legislativa pretende modificar esta situación al establecer que las personas trabajadoras menstruantes puedan ausentarse al menos cinco días laborales con goce de sueldo por cada periodo que les impida cumplir con sus obligaciones profesionales.

La medida fue presentada por la diputada federal Rafaela Vianey García Romero, integrante de Morena, con el objetivo de reformar de manera simultánea la Ley Federal del Trabajo y la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado. El documento ingresó formalmente el 29 de julio y fue turnado a la Comisión de Trabajo y Previsión Social de la Cámara de Diputados para su análisis y dictaminación.

Para que esta medida alcance el estatus de ley obligatoria, todavía debe superar las distintas etapas del proceso legislativo, lo cual incluye el debate en comisiones y la posterior votación en el pleno. Más allá de la viabilidad de la propuesta, el debate pone sobre la mesa una problemática ignorada durante años: el impacto físico y profesional que genera un cuadro clínico severo durante el ciclo menstrual.

La diferencia entre malestar general y afectaciones clínicas graves

Es importante aclarar que la iniciativa no contempla un descanso automático mensual para todas las personas que menstrúan. El permiso está diseñado exclusivamente para aquellos casos donde los síntomas impiden desarrollar la jornada laboral, delimitando su aplicación a situaciones de alta intensidad clínica.

El principal detonante de esta propuesta médica y social es la dismenorrea, término clínico que define el dolor severo asociado al ciclo menstrual. Este trastorno suele manifestarse mediante intensos cólicos abdominales o pélvicos, acompañados frecuentemente por fatiga extrema, dolores de cabeza, náuseas, vómitos o diarrea.

Datos de la Organización Mundial de la Salud indican que más de dos de cada tres mujeres y niñas experimentan dolores durante el sangrado, los cuales pueden alcanzar una intensidad tal que merman de forma directa la calidad de vida y entorpecen las actividades cotidianas, tanto académicas como laborales.

El impacto oculto en el rendimiento profesional y el ausentismo

La discusión no se limita al ausentismo tradicional, sino que abarca un fenómeno conocido en el ámbito laboral como presentismo. Esto ocurre cuando una persona acude a su centro de trabajo pese a padecer una condición médica que reduce considerablemente su capacidad de concentración y productividad.

Una revisión sistemática publicada en 2024 analizó diversos estudios sobre desempeño ocupacional y trastornos menstruales, encontrando una relación directa entre la dismenorrea, el sangrado abundante y una menor productividad. A su vez, investigaciones más recientes realizadas en 2025 sobre plantillas laborales confirmaron que el deterioro en el desempeño aumenta de manera proporcional al nivel de dolor experimentado.

Por lo tanto, una persona puede cumplir físicamente con su horario frente a un escritorio y, sin embargo, encontrarse laborando bajo un cuadro de dolor incapacitante que disminuye drásticamente su rendimiento habitual.

Antecedentes normativos y los retos de su implementación práctica

El intento por regular los permisos menstruales no es un tema nuevo en el país. Diversas entidades federativas han impulsado normativas similares enfocadas principalmente en el sector público, mientras que en la Ciudad de México se aprobaron con anterioridad propuestas para establecer licencias de dos días con goce de sueldo.

No obstante, la iniciativa actual eleva el estándar a cinco días, lo que genera interrogantes logísticas complejas sobre su aplicación en el entorno corporativo real. Si la propuesta prospera, el Congreso deberá definir si será obligatorio presentar un diagnóstico médico, quién validará la incapacidad y qué mecanismos se implementarán para evitar que el permiso se convierta en una fuente de discriminación laboral.

Patologías subyacentes que requieren atención médica integral

Especialistas en salud pública advierten sobre el riesgo de normalizar los dolores menstruales intensos. La OMS señala que los periodos sumamente dolorosos o abundantes pueden ser indicadores de enfermedades subyacentes como endometriosis, fibromas o adenomiosis.

La endometriosis, por ejemplo, es una condición que suele provocar dolores incapacitantes severos, afectando la estabilidad económica y laboral de quien la padece. Por esta razón, el debate legislativo no solo gira en torno a los días de descanso remunerado, sino a la urgencia de garantizar diagnósticos médicos oportunos y tratamientos adecuados para las trabajadoras.

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