Rechazo total en Reikiavik por las pretensiones territoriales de Washington
El gobierno islandés decidió convocar de manera formal al embajador estadounidense en su territorio luego de que el expresidente y actual figura política estadounidense, Donald Trump, difundiera a través de sus plataformas digitales una polémica ilustración geográfica. En la imagen difundida, varias naciones soberanas y territorios autónomos —incluyendo a México, Canadá, Groenlandia, Islandia y diversos puntos insulares del Caribe— aparecían completamente revestidos con los distintivos patrios de Estados Unidos.
La reacción oficial no se hizo esperar en el plano diplomático europeo. La ministra de Asuntos Exteriores islandesa, Þorgerður Katrín Gunnarsdóttir, enfatizó la gravedad de la situación ante la televisión pública RÚV al declarar de forma tajante: “se le dejó claro en la reunión que la publicación era del todo inaceptable”.
Este episodio tensa aún más las relaciones bilaterales, recordando un incidente previo en el que la administración de Reikiavik exigió explicaciones diplomáticas. Dicha solicitud surgió tras trascender que el entonces candidato a embajador estadounidense en Islandia, Billy Long, comentó de manera interna en la Cámara de Representantes que se alistaba para asumir como “el gobernador del estado número 52” en referencia directa al territorio islandés. Aunque Long posteriormente ofreció disculpas públicas atribuyendo el comentario a una simple broma y terminó ocupando el cargo diplomático, el malestar en la nación nórdica se mantiene latente.
México y Cuba alzan la voz en defensa de su soberanía nacional
La difusión del controvertido mapa sin texto descriptivo alguno en la plataforma Truth Social generó inmediatas respuestas de condena y reafirmación independentista en América Latina. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, utilizó sus espacios de comunicación pública para enviar un mensaje contundente sobre los límites territoriales y políticos del país, señalando que la nación “no es ni será colonia ni protectorado de ningún país extranjero”.
Durante sus habituales conferencias matutinas desde Palacio Nacional, la mandataria mexicana profundizó en la postura de su administración frente a las reiteradas muestras de hegemonía norteamericana, recalcando que el pueblo “sale a la defensa siempre de su soberanía e independencia” y añadiendo con firmeza: “no queremos la injerencia extranjera en México de ningún tipo”.
En el mes de la patria reafirmamos que México no es ni será colonia ni protectorado de ningún país extranjero. Orgullosamente somos un país libre, independiente y soberano.
— Claudia Sheinbaum Pardo (@Claudiashein) September 7, 2026
En la misma sintonía geopolítica, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, manifestó su absoluto rechazo a cualquier pretensión neocolonial. El mandatario caribeño recordó que la isla antillana “tiene claro que jamás volverá” a someterse a intereses imperiales extranjeros. Asimismo, advirtió que su pueblo “conoce bien el significado de haber sido colonia y neocolonia de dos imperios”, sentenciando que la historia de lucha y la sangre derramada por su autodeterminación “no será en vano y la defenderemos hasta las últimas consecuencias”.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, aportó una crítica frontal y sarcástica a través de las redes sociales sobre la deriva cartográfica del político estadounidense, apuntando que “el Gobierno de EE.UU. va a dejar geográficamente desorientados a sus ciudadanos”, y remarcó con ironía que “pronto no sabrán en qué golfo, lago, edificio, país, continente o planeta se encuentran”.
#Cuba, que conoce bien el significado de haber sido colonia y neocolonia de dos imperios, tiene claro que jamás volverá a serlo de ninguno. La sangre que ha costado su independencia, soberanía y autodeterminación no será en vano y la defenderemos hasta las últimas consecuencias.
— Miguel Díaz-Canel Bermúdez (@DiazCanelB) September 8, 2026
Una escalada de acciones unilaterales en la política exterior estadounidense
La publicación de este mapa expansionista se suma a una serie de acciones recientes impulsadas por Donald Trump que han generado fricciones con sus vecinos y socios internacionales. Entre las medidas destacan sus constantes insistencias por renombrar accidentes geográficos compartidos, como su propuesta de cambiar la denominación del estado de Nuevo México por el de “Nueva América”, o su insistencia en consolidar comercial y políticamente el concepto del “Golfo de América”.
Asimismo, estas tensiones territoriales y diplomáticas coinciden cronológicamente con la reciente firma de órdenes ejecutivas orientadas a modificar nombres históricos de cuerpos de agua fronterizos, como ocurrió con el caso del lago Ontario, situado en la frontera norte entre Estados Unidos y Canadá, el cual pretendió ser rebautizado unilateralmente como “Lago América” en medio de persistentes disputas comerciales en la región norteamericana.


