Nuevos alivios fiscales y blindaje financiero
El ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó que la administración liderada por Javier Milei proyecta una reducción adicional de un punto del Producto Bruto Interno (PBI) en materia impositiva, al tiempo que avanza en el fortalecimiento de las herramientas financieras para disuadir cualquier escenario de volatilidad cambiaria rumbo al año electoral.
Durante su participación en la 47ª Convención Anual del IAEF llevada a cabo en Puerto Iguazú, provincia de Misiones, el funcionario explicó que el equipo económico se prepara “para la peor de las situaciones”, aunque remarcó que la posición actual del oficialismo es sensiblemente superior a la de septiembre de 2025, tanto en el plano político como en el cambiario.
En ese sentido, el titular del Palacio de Hacienda detalló las gestiones en curso: “Tenemos el swap con China, el swap con Estados Unidos y estamos trabajando en otras cosas”, adelantó, y añadió: “Estamos trabajando en cosas que ojalá podamos anunciar”.
Solidez macroeconómica y esquema tributario
Al analizar el escenario político y económico, el ministro advirtió que la oposición posee habilidad para gestar crisis, pero enfatizó que “si tenés la macro en orden, no es tan fácil desestabilizar”. Con una trayectoria de tres décadas en el sector bancario internacional, Caputo afirmó que las turbulencias financieras emergen únicamente cuando los fundamentos de una nación se encuentran deteriorados.
Asimismo, el funcionario reconoció que la Argentina posee “una estructura impositiva malísima” plagada de tributos distorsivos. Tras recordar que su gestión ya recortó tres puntos del PBI en impuestos a nivel nacional, aclaró que una reforma estructural integral requerirá consensos con las provincias, debido a que los gravámenes representan hasta el 80% de los ingresos en algunas jurisdicciones.
“Nosotros no podíamos quedarnos sentados de brazos cruzados esperando cuatro años. Entonces, en el mientras tanto, ¿qué hicimos? Fuimos bajando impuestos en la medida que el superávit primario nos lo permitía, redujimos 30% en términos reales el gasto, bajamos tres puntos de impuestos y el año que viene vamos a bajar un punto más”, aseveró el ministro ante los empresarios presentes.
Defensa de las políticas crediticias y rechazo al intervencionismo
En otro tramo de su exposición, el jefe de la cartera económica descartó rotundamente cualquier tipo de intervención estatal para mitigar la dinámica de la mora financiera. Al respecto, sostuvo que “no podemos usar la plata de los contribuyentes para compensar a entidades financieras porque dieron un crédito mal cuando ellos se dedican a analizar créditos”.
Calificó este tipo de medidas como un acto de populismo e inmoralidad hacia los ciudadanos que cumplen con sus obligaciones financieras, y restó sustento a las propuestas que exigen rescates sectoriales. “¿Se imaginan lo que dirían si lo hiciera? Dirían que estoy compensando a mis amigos financieros”, ironizó, proyectando que el índice de morosidad descenderá de forma natural sin representar un riesgo sistémico.
Crecimiento a distintas velocidades y crítica al modelo anterior
Al referirse a los cuestionamientos sobre una economía que evoluciona a dos velocidades, Caputo restó dramatismo al fenómeno y lo calificó como un proceso orgánico y esperable. Criticó la discrecionalidad del pasado, donde funcionarios decidían de manera arbitraria el destino de los distintos sectores productivos.
Finalmente, rechazó las descalificaciones de referentes industriales sobre la supuesta naturaleza financiera del plan económico actual. Sostuvo que el verdadero modelo financiero operaba durante la gestión anterior, caracterizado por una alta inflación que funcionaba como un mecanismo de transferencia de recursos desde los sectores de menores ingresos hacia aquellos con mayor capacidad de cobertura.
“No podemos seguir en un modelo de un mercado de 48 millones, con déficit financiado con emisión, lo que hace que ese mercado sea cada vez más pobre. Tenemos que abrirnos al mundo”, concluyó.


