La diplomacia mexicana moverá fichas en el continente asiático la próxima semana. El titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, tiene programado un viaje oficial a China para el próximo 7 de septiembre, marcando así su primera gira de trabajo a dicha nación desde que asumió el liderazgo de la dependencia federal en el mes de abril.
De acuerdo con la información difundida por la cancillería, el funcionario sostendrá un encuentro diplomático de alto nivel con el jefe de la diplomacia del gigante asiático, Wang Yi. El propósito central de esta cumbre bilateral es afianzar los canales de comunicación política y revisar los proyectos de cooperación bilateral que mantienen ambas naciones.
Una nueva sede diplomática en territorio chino
Además de las reuniones con funcionarios del gobierno de Pekín, la agenda de trabajo contempla un acto protocolario de suma importancia para la representación nacional en el extranjero. Según el comunicado oficial, el secretario Velasco inaugurará de manera formal el nuevo Consulado de México ubicado en la próspera ciudad de Chongqing, con el objetivo de brindar mejor atención y servicios a los connacionales y fomentar los vínculos locales.
El trasfondo comercial: aranceles y la relación con el T-MEC
Este desplazamiento diplomático ocurre en un escenario internacional particularmente complejo para la economía mexicana. Por un lado, la administración federal avanza en las negociaciones y mesas de diálogo con los gobiernos de Estados Unidos y Canadá rumbo a la inminente revisión del T-MEC. Por el otro, la relación con Pekín se ha visto sacudida por la imposición de nuevas barreras fiscales implementadas a principios de año.
A inicios de 2026, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum aplicó aranceles a diversos productos procedentes de naciones con las que no se cuenta con un tratado comercial vigente, medida que impactó directamente al mercado chino y provocó diversas reacciones de inconformidad por parte del gobierno asiático.
Ante este panorama, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, reportó recientemente que las importaciones mexicanas provenientes de China afectadas por dichos gravámenes sufrieron una caída del 28 por ciento durante los primeros cinco meses del año. El funcionario federal defendió estas acciones fiscales al señalar que forman parte de una estrategia integral para fortalecer el mercado interno.
La administración federal ha argumentado que estas políticas proteccionistas buscan impulsar la sustitución de importaciones y elevar el porcentaje de insumos nacionales en las cadenas de valor, salvaguardando aproximadamente 350 mil empleos en sectores estratégicos como la industria automotriz, la siderurgia, el calzado y el sector textil.
Reacciones desde Pekín
Aunque el gobierno mexicano ha sostenido en repetidas ocasiones que los aranceles no buscan perjudicar a un socio comercial en específico, el impacto económico ha recaído fuertemente sobre las exportaciones chinas, valuadas en más de 30 mil millones de dólares.
En su momento, las autoridades de Beijing expresaron su descontento y no descartaron posibles medidas de respuesta ante las barreras comerciales establecidas por México, exigiendo una rectificación en la política arancelaria. En este contexto, el viaje del canciller Velasco representa una oportunidad clave para distensionar la relación bilateral y buscar puntos de entendimiento económico y político entre ambas naciones.


