Tasas de interés sin rumbo fijo: Victoria Rodríguez advierte que Banxico evaluará paso a paso la inflación
La estrategia futura del Banco de México (Banxico) permanece abierta y sin una ruta predeterminada, ya que cualquier modificación dependerá estrictamente del análisis detallado sobre el comportamiento inflacionario, con especial atención en las presiones que provienen del sector terciario. Durante la presentación del Informe Trimestral correspondiente al periodo abril-junio de 2026, la gobernadora del organismo central, Victoria Rodríguez, subrayó la necesidad de corroborar que la formación de precios se alinee de manera efectiva con las proyecciones institucionales.
En dicho espacio, la funcionaria recordó que la determinación más reciente de la Junta de Gobierno concluyó que la postura monetaria actual es la adecuada para hacer frente a los complejos retos del entorno macroeconómico global y nacional. Por esta razón, se consideró que mantener el nivel de la tasa de referencia en 6.50 por ciento resulta completamente apropiado para el momento actual que atraviesa el país.
La desaceleración de los precios y la economía
Asimismo, la titular del banco central descartó la existencia de presiones inflacionarias derivadas de la demanda agregada, fundamentando su postura en las condiciones de holgura que actualmente muestra la economía nacional. No obstante, admitió que el comportamiento de la inflación en servicios ha exhibido una tendencia a la baja sumamente pausada, lo cual se ha visto acompañado por diversos choques recientes que terminaron por retrasar el proceso general de desinflación.
“A pesar de la reactivación que la actividad económica presentó en el segundo trimestre de 2026, la estimación que tenemos de la brecha de producto permaneció en terreno negativo. De esta manera es que esperamos que la inflación de servicios continúe esta tendencia descendente, si bien más lentamente que lo que teníamos esperado anteriormente”, detalló la funcionaria durante su encuentro con los medios de comunicación.
Cabe destacar que, durante la primera quincena del mes de agosto de 2026, la inflación general anual se ubicó en 3.26 por ciento, repuntando ligeramente desde el 3.14 por ciento registrado en la lectura inmediata anterior. Al desglosar el indicador, el componente de servicios se colocó en 4.34 por ciento, mientras que las mercancías reportaron un 3.51 por ciento. Como resultado de esto, el índice subyacente —que retira de la ecuación los bienes y servicios de mayor volatilidad— cerró en 3.93 por ciento anual.
Ajustes en el calendario de la meta inflacionaria
Ante este escenario, la Junta de Gobierno reconoció semanas atrás que el retorno hacia la meta puntual del 3.0 por ciento tomará más tiempo del proyectado originalmente. El pronóstico se modificó para alcanzar dicho objetivo hasta el cuarto trimestre de 2027, alejándose del segundo trimestre de ese mismo año que se tenía contemplado con anterioridad, lo que obligó a realizar modificaciones menores en las trayectorias previstas para los siguientes periodos.
Por su parte, los mercados financieros y los especialistas económicos parecen anticipar un periodo de estabilidad en el costo del dinero. La última edición de la Encuesta Citi de Expectativas reveló que 24 de los 37 analistas consultados no prevén modificaciones en la tasa de política monetaria a lo largo de los próximos meses, manteniendo sus apuestas en el nivel de 6.50 por ciento para el cierre de este año y contemplando escenarios similares para el transcurso de 2027.
Perspectivas divididas al interior de la Junta de Gobierno
En cuanto a las posturas individuales dentro del órgano colegiado, el subgobernador Jonathan Heath advirtió que sostener la tasa de interés en el nivel actual dependerá exclusivamente de la evolución de los determinantes inflacionarios. A pocas decisiones de concluir su gestión en la institución, reconoció que su mayor inquietud se concentra en los servicios y en la posible necesidad de prolongar la pausa monetaria ante presiones estructurales.
“Me preocupa que quizás debemos de poner un poco más de atención no tanto los factores tradicionales que determinen inflación, sino más bien a factores no tradicionales, pues yo creo que aquí tenemos problemas estructurales que van más allá de la política monetaria”, puntualizó el experto.
En contraste, la subgobernadora Galia Borja enfatizó que los riesgos asociados a los servicios fueron determinantes para elevar los pronósticos generales de inflación en el último anuncio de política monetaria, postura respaldada por otros integrantes del cuerpo colegiado quienes analizan detenidamente el rezago de estos precios frente a la holgura económica general del país.


