La jornada inaugural como local para el Al Qadisiya en la temporada de la Saudi Pro League dejó un sabor sumamente agridulce para el delantero mexicano Julián Quiñones. Pese a recibir de forma oficial su trofeo como el máximo romperredes del certamen anterior, la noche terminó en tropiezo tras caer por la mínima diferencia de 1-0 frente al Al Ittihad.
Un arranque prometedor opacado por la falta de contundencia
El escenario parecía inmejorable para los dirigidos por Brendan Rodgers. Ante su afición, el conjunto local buscaba afianzar las buenas sensaciones del inicio de campaña. Sin embargo, el desarrollo del encuentro se tornó cuesta arriba a pesar de contar con superioridad numérica en el terreno de juego durante buena parte del tiempo complementario.
El atacante tricolor estuvo particularmente activo y con la mira puesta en el arco rival. De hecho, el trámite del compromiso pudo cambiar drásticamente de no ser por la intervención arbitral y del sistema de videoarbitraje, instancias que invalidaron dos anotaciones legítimas al mexicano por situaciones milimétricas que frenaron la euforia en las gradas.
Al Ittihad aprovecha su oportunidad y sentencia el duelo
Mientras el cuadro de Quiñones lamentaba las oportunidades perdidas y los goles anulados, el Al Ittihad supo sufrir el encuentro, replegó líneas con orden táctico y aprovechó una de sus pocas incursiones ofensivas claras para romper el cero en el marcador y llevarse los tres puntos de visitante.
Con este resultado, el Al Qadisiya sufre su primera derrota del torneo, evidenciando que aún existe margen de mejora en la conexión ofensiva y la efectividad de cara al arco. Por su parte, el delantero mexicano buscará dejar atrás este tropiezo en la siguiente fecha, donde su escuadra intentará retomar la senda del triunfo para no alejarse de los primeros puestos de la tabla general en el fútbol de Arabia Saudita.


