Señales positivas en el mercado financiero colombiano tras la llegada de Abelardo De la Espriella a la presidencia
El panorama económico nacional atraviesa un momento de optimismo moderado luego de que los inversores mostraran una actitud favorable hacia la administración del recién posesionado mandatario Abelardo De la Espriella. El síntoma más claro de este respaldo se refleja en una significativa reducción del costo de endeudarse para la nación, un alivio considerable tras meses de alta presión sobre las finanzas públicas.
Factores clave detrás del alivio financiero
De acuerdo con Felipe Campos, gerente de Estrategia e Inversión de Alianza Valores, el escenario actual abre la puerta para que se produzca una contracción adicional en las tasas, impulsada por una combinación de variables tanto de carácter interno como externo. El especialista destacó el comportamiento reciente de las obligaciones estatales en sus plataformas de comunicación.
“El gobierno actual se está financiando cerca del 12%, en lugar del 15% previo a las elecciones”, señaló el analista en su cuenta de X.
Para que este indicador continúe su descenso, el experto advierte que se deben cumplir tres condiciones fundamentales: que la inflación local alcance su punto máximo, que se consolide un programa fiscal capaz de frenar el déficit y que se logre estabilizar la compleja crisis de deuda que atraviesa Estados Unidos.
“El mercado ya le dio al presidente De la Espriella un voto de confianza de 300 pb; el resto requiere tiempo, pericia y algo de suerte”, agregó el experto, subrayando que la consolidación de este proceso dependerá estrechamente del manejo fiscal y del comportamiento macroeconómico global.
El antecedente de la estrategia de endeudamiento
Este escenario de mayor confianza se contrasta con las complejas maniobras ejecutadas entre finales de 2025 y comienzos de 2026. Durante ese periodo, la administración previa aceleró los mecanismos para captar liquidez, cubrir el Presupuesto General de la Nación y honrar los compromisos de deuda vigentes frente a un déficit fiscal en expansión.
Entre las operaciones más destacadas figuró la colocación directa de títulos de tesorería a gigantes globales de la inversión. Según registros de la Contraloría, cerca de 60 fondos administrados por PIMCO participaron en transacciones clave durante diciembre, acumulando más de COP$19 billones en papeles de deuda colombiana, mientras que el Ministerio de Hacienda reportó movimientos globales por aproximadamente COP$23 billones.
Dicha transacción formó parte de un programa ambicioso de pasivos que incluyó la ampliación en la emisión de TES tanto a corto como a largo plazo durante el segundo semestre de 2025. La administración de Javier Cuéllar, desde la dirección de Crédito Público, implementó operaciones sofisticadas que abarcaron swaps equivalentes a unos US$9.000 millones en francos suizos, emisiones de bonos denominados en euros con el propósito de diversificar riesgos cambiarios y operaciones de recompra en dólares y pesos.
Presión sobre las tasas y rentabilidad de la renta fija
Pese a que el objetivo central era asegurar recursos frescos y administrar de manera ordenada los vencimientos, la alta oferta de títulos terminó generando turbulencias en el mercado secundario. La necesidad de colocar deuda en un contexto de profunda incertidumbre fiscal obligó al Estado a ofrecer mayores incentivos.
Como muestra de ello, PIMCO adquirió los TES en la operación de diciembre a una tasa promedio del 13,15%, ubicándose casi 40 puntos básicos por encima de las cotizaciones que presentaban esos mismos papeles en la jornada anterior, lo que evidenció el costo adicional que debió asumir el Gobierno para asegurar la colocación.
Como consecuencia de esta sobreoferta y del deterioro en las expectativas sobre la política monetaria del Banco de la República —donde la tasa implícita del swap IBR a 12 meses trepó desde el 8,83% en octubre hasta el 11,79% al cierre del año—, los rendimientos de la deuda soberana escalaron a máximos no vistos en dos años, consolidando un entorno donde la renta fija recuperó un fuerte protagonismo para los inversionistas institucionales.


