Perspectivas moderadas para el cierre del año
Especialistas del grupo financiero Citi coinciden en que la actividad económica nacional experimentará un dinamismo superior durante la segunda mitad del año, alineándose en parte con las expectativas oficiales. No obstante, advierten que dicha expansión será de carácter moderado, lo que situaría el crecimiento anual en un 1.3%, cifra que se encuentra un punto porcentual por debajo de la estimación oficial planteada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), la cual proyecta un avance del 2.3%.
Este pronóstico, aunque representa una leve mejoría frente a la estimación previa del 1.1% —respaldada por un crecimiento trimestral del 1.5% y una tasa anual del 2.1% en el segundo trimestre—, refleja cautela ante los diversos retos estructurales y externos que enfrenta el país.
Factores de incertidumbre y freno industrial
De acuerdo con Julio Ruíz, economista en jefe para México de la institución financiera, el potencial de crecimiento económico continuará condicionado por un clima de incertidumbre generalizada. Entre los principales elementos de presión destacan las dudas en torno al futuro del T-MEC y la ausencia de señales claras sobre la ejecución concreta del plan de infraestructura impulsado por la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Asimismo, el especialista apuntó a indicadores internos que frenan un desarrollo más robusto, tales como la desaceleración en la creación de empleo y la disminución en los niveles de confianza del consumidor. A esto se suma una clara contracción dentro del sector manufacturero.
El impacto de los aranceles aplicados a la industria automotriz —uno de los pilares de este sector— no logra ser compensado por el dinamismo observado en otras ramas de menor valor agregado, como la fabricación de maquinaria y equipos de cómputo. Según la perspectiva de la entidad financiera, un escenario que acerque al país a un crecimiento del 2% dependerá directamente de alcanzar mayor certidez en el tratado comercial y de visualizar avances tangibles en las inversiones de infraestructura, condiciones que podrían materializarse recién hacia el próximo año.
Desafíos en las finanzas públicas y consolidación fiscal
Más allá de la desaceleración del producto interno bruto, el menor dinamismo económico traerá consigo complicaciones adicionales para la gestión de las finanzas públicas. El análisis advierte que la consolidación fiscal proyectada por el gobierno federal podría desarrollarse de una manera mucho más pausada y gradual de lo previsto originalmente.
Con la mirada puesta en la presentación del Paquete Económico 2027 prevista para el mes de septiembre, los mercados financieros mantendrán la atención en la estrategia gubernamental para reducir los niveles de endeudamiento y controlar el déficit.
Sobre este punto, el especialista fue enfático al señalar que «el déficit no luce bien y sigue viéndose complicada la consolidación fiscal». Pese a este panorama complejo, aclaró que la situación actual no compromete de manera inmediata la calificación soberana del país, aunque advirtió que la falta de una trayectoria descendente clara en el déficit podría elevar el riesgo crediticio en el mediano plazo.


