Análisis del mercado inmobiliario actual en el país
El sector de la vivienda en el territorio argentino atraviesa un escenario de señales mixtas, donde la estabilidad cambiaria genera mejores expectativas, aunque persisten las dudas sobre el comportamiento de las tasas de interés y el impacto de las políticas económicas del gobierno de Javier Milei. En este contexto, la disyuntiva histórica entre adquirir una unidad en construcción o apostar por una propiedad terminada vuelve a instalarse entre los compradores.
Por qué el departamento usado toma ventaja frente al pozo
Para Sebastián Sosa, presidente y cofundador de REMAX Argentina y Uruguay, la opción más conveniente en la actualidad es el inmueble ya construido, fundamentalmente debido a la relación con los valores vigentes. Según detalló el directivo, “el pozo está afectado por el costo de la construcción”, lo que encarece el metro cuadrado nuevo en comparación con el stock existente.
El referente inmobiliario remarcó que quienes poseen capital disponible se encuentran ante una ventana favorable: “Si tenés oportunidad de comprar, es más conveniente porque el precio del metro cuadrado está barato”. Asimismo, indicó que la evolución de los créditos hipotecarios y las medidas impulsadas por el ministro de Economía, Luis Caputo, orientadas a dinamizar el financiamiento, podrían inyectar mayor dinamismo en la actividad durante los próximos meses.
Nuevos polos de oportunidad y economías regionales
Más allá de los centros urbanos tradicionales, las perspectivas del sector se apoyan fuertemente en el desarrollo productivo del interior del país. Desde la óptica empresaria, las principales oportunidades de inversión comienzan a delinearse en regiones vinculadas con la actividad minera, hidrocarburífera y agropecuaria. De este modo, zonas como Neuquén y San Juan figuran entre los destinos con mayor proyección para el sector de bienes raíces, movilizados por la dinámica económica local.
El impacto de la desregulación y los cambios en el corretaje
Las propuestas de reforma impulsadas por la administración nacional también generan debate en el sector inmobiliario. El proyecto oficial contempla la eliminación de aranceles mínimos provinciales y deja las comisiones sujetas a la libre negociación entre las partes, además de flexibilizar los requisitos para ejercer como corredor inmobiliario, exigiendo únicamente la mayoría de edad y título secundario.
Al respecto, Dotti Peñate, CEO de REMAX Argentina y Uruguay, señaló que la baja de comisiones responde a una tendencia global y afirmó: “Nos sentimos preparados para afrontar una eventual desregulación”. Por su parte, Sosa cuestionó el rol actual de los organismos profesionales al señalar que “los colegios no aportan valor” y que el sistema actual “se quedó en la prehistoria”, aunque advirtió que cualquier proceso modernizador debe priorizar la defensa del consumidor.
Finalmente, Peñate destacó la importancia de la adaptación tecnológica frente a los cambios globales en la industria: “Estamos frente a una nueva etapa del mercado a nivel mundial, en la que los adelantos tecnológicos están transformando herramientas y procesos, pero no reemplazarán la confianza. Por eso, la mejor estrategia es la que nos permite dedicarle más valor a las personas”.


