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15 de julio de 2021 Marcelo Ebrard «El presidente que quería ser expresidente»

Marcelo Ebrard «El presidente que quería ser expresidente»

No hay ningún misterio en el destape explícito por parte del canciller mexicano Marcelo Ebrard, aspirante a la presidencia en las elecciones del verano 2024, pese a los tres años casi exactos que nos separan de esa jornada. Tras las reiteradas alusiones del presidente Andrés Manuel López Obrador a lo largo de las últimas semanas sobre posibles sucesores, no le quedaba de otra al responsable de Relaciones Exteriores.

Las filas del obradorismo habían interpretado gestos, cábalas y señales y concluyeron que Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, sería en su momento la preferida del soberano, y actuaron en consecuencia. En los últimos días, las apariciones en público de Sheinbaum eran festejadas a gritos de “presidenta, presidenta”.

Ebrard asumió, con razón, que si eso se instalaba unilateralmente en el imaginario del obradorismo, la batalla estaría perdida antes de empezar y el resto del sexenio sería un desfile en alfombra roja para la alcaldesa. Con su destape oficial, asumido con la venia presidencial, intenta pasar el mensaje de que el asunto todavía no está decidido. Convincente o no, muchos de los actores políticos se la pensarán dos veces antes de quemar naves y endosar cheques en blanco.

Lo que sí es un misterio, en cambio, son las razones que llevaron al presidente López Obrador a hablar de precandidatos a tres años de distancia, lo cual irremediablemente anticipa la contienda. Por lo general los presidentes en funciones retrasaban al máximo el período de las precandidaturas, sabedores de que, a partir de ese momento, comenzaba una lenta pero persistente declinación de su poder.

Una vez que las “fuerzas vivas” perciben un posible ganador, la llamada “cargada”, hace pendular el poder al cuartel de guerra del futuro presidente, en detrimento de Palacio Nacional. Proyectos y activos políticos son guardados para congraciarse con quien será el mandamás en los años por venir.

De allí las famosas consignas enviadas desde Presidencia destinadas a retrasar ese momento y que terminaron siendo reglas no escritas de la política mexicana tradicional: “El que se mueve no sale en la foto”.

Pues ahora fue el propio López Obrador quien los puso a moverse. Algunos críticos han querido ver en ese “destape” una mera estrategia para distraer a la opinión pública de otros problemas y escándalos de su Gobierno, pero es una explicación absurda. El tabasqueño nunca ha tenido dificultades para sacarse de la manga un tema que monopolice titulares en los medios de comunicación. No iba a sacrificar ese cartucho teniendo otras alternativas para resolver ese objetivo, si es que en realidad tal fuese su propósito.

A mí me parece, más bien, que obedece a la combinación de dos factores. Uno, la necesidad de arropar a sus dos principales cartas para la sucesión, Marcelo Ebrard y Claudia Sheinbaum, aun cuando muchos señalan que en realidad solo es esta última.

Se trata justo de los dos funcionarios que salieron cuestionados en el desplome de la Línea 12 del Metro. Frente a la tragedia y siendo percibidos como los dos principales contendientes por parte de la llamada Cuarta Transformación, los actores políticos y medios de comunicación adversos asumieron que era la oportunidad para abatirlos por anticipado. Inmediatamente, López Obrador salió en defensa de ambos, particularmente de Sheinbaum, y entre otras cosas revivió el tema de los posibles sucesores, cuidando de encabezar las posibles listas con sus nombres. Simultáneamente, soltó una bola de humo al mencionar a otros posibles candidatos, a ninguno de los cuales se concede posibilidad alguna en los corrillos políticos (Juan Ramón de la Fuente representante en la ONU, Esteban Moctezuma embajador en Estados Unidos y Tatiana Clouthier ministra de Comercio).

Al meter nombres en la lista de “contendientes” de alguna manera el presidente quería evitar que el desgaste se concentre en los dos destinados a la recta final. Con poco éxito; nadie se ha ido con la finta.

Sin embargo, no fue la tragedia lo que desencadenó el llamado del presidente. Semanas antes ya había presumido a sus principales jinetes y ridiculizado la flaca caballada por parte de la oposición. Lo de la Línea 12 simplemente intensificó estas menciones, pero no explica la razón por la cual rompió la regla no escrita del “manual del usuario de la silla presidencial”.

La explicación de fondo está en otro lado. López Obrador es un luchador social y político, profundamente nacionalista, obsesionado con la historia. Su insistencia en eliminar la residencia de Los Pinos por la cual pasaron personajes que considera menores, y su deseo de ser identificado con Palacio Nacional obedece a esta necesidad de vincularse a los símbolos consagrados y ser asociado al olimpo reservado a los grandes protagonistas de la historia patria.

Héroes como José María Morelos, Benito Juárez, Francisco I. Madero. Prácticamente no pasa un día sin que el presidente mencione a uno o a varios de ellos. Su mayor anhelo, me parece, reside en hacer los méritos frente a la Nación para percibirse a sí mismo, y ser percibido, como uno entre ellos.

Frases como “yo ya no me pertenezco” remiten a esta transfiguración que lo hace uno con la investidura presidencial. La noción misma de una Cuarta Transformación le une directamente a los líderes de las tres primeras, alzándolo por encima de la multitud de mandatarios secundarios y mediocres que a su juicio están entre medio. Lo cual no me parece reprobable en absoluto. Intentar emular a los mejores, convertirse en uno de ellos, no es un mal principio en cualquier oficio, sobre todo en uno con tantas responsabilidades como este.

Pero se advierten señales de impaciencia por formar parte del panteón de los héroes. Un presidente que de alguna manera tiene prisa por ser expresidente y pasar a formar parte de la historia. Pero para ser parte de la historia se necesita que esta transcurra.

La anticipación con que lanza la lista de los precandidatos a sucederle va acompañada de otras señales de apresuramiento. Sus crecientes referencias al rancho que lo espera, su futuro como escritor de historia totalmente alejado de la vida política como corresponde a un símbolo y, sobre todo, su insistencia en que lo fundamental del cambio de régimen ya está hecho. No solo afirma que los cimientos han quedado establecidos sino que en su mayor parte son ya irreversibles. Habla de lo realizado como si se encontrara en el último tramo y solo le faltara atar un par de pendientes para emprender la retirada. Paradójicamente, tanto para él como para sus adversarios este será un largo fin de sexenio, que por alguna razón ha comenzado antes de llegar a la mitad.

14 de julio de 2021 «ME QUIERO JUBILAR»: Sánchez Cordero se descarta como presidenciable para 2024

«ME QUIERO JUBILAR»: Sánchez Cordero se descarta como presidenciable para 2024

La titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), Olga Sánchez Cordero, aseguró que al terminar su cargo se jubilará, por lo que descartó tener aspiraciones presidenciales rumbo a las elecciones del 2024.

No renuncia. Sin embargo, reiteró que concluirá su mandato como secretaria de Gobernación hasta que termine la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador. Por lo que rechazó que vaya a renunciar.

¿Qué se dijo? En entrevista con medios de comunicación, Sánchez Cordero expresó: «En mi caso particular, tengo la fortuna de que el Presidente me invitó a ser Secretaria de Gobernación. Cuando termine mi función como secretaria de Gobernación, que tenemos Secretaría de Gobernación para rato, yo me quiero retirar ya, me quiero jubilar».

Contexto. Cabe recordar que López Obrador afirmó que cualquier integrante de su gabinete podrá aspirar a la silla presidencial en los comicios que se llevarán a cabo en tres años más. Incluso mencionó a la jefa de Gobierno de Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, y al canciller, Marcelo Ebrard, entre otros.

7 de julio de 2021 Parte II «El reality de los presidenciables-2024»

Parte II «El reality de los presidenciables-2024»

Comienza la cuenta regresiva para el 2024 las plumas se preparan y los trampolines empiezan a moverse EL SHOW apenas comienza.

Ya pasó un mes de las elecciones de 2021, consideradas las más grandes de la historia por el número de cargos que se renovaron, pero también por ser un trampolín para la cita más importante: la carrera a la Presidencia de 2024. Aunque aún faltan tres años para que se renueve el gobierno que encabeza Andrés Manuel López Obrador, han comenzado a sonar los nombres de algunos políticos que podrían ser los próximos candidatos presidenciales, principalmente en Morena y a raíz de las declaraciones del titular del Ejecutivo, quien reveló su posible baraja para sucederlo. En sintonía a los “destapes” morenistas personajes de otros partidos también levantaron la mano, los “destaparon” o bien figuran en las primeras encuestas de T Research y estudios de opinión para competir por el cargo tanto en la fuerza política en el poder, como el PAN, PRI y Movimiento Ciudadano (MC), ¿quiénes suenan?

Morena
En la pelea interna del partido morenista al menos ya se colocan 7 nombres, dos de ellos coinciden constantemente y son considerados personajes cercanos a López Obrador: Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno de Ciudad de México y Marcelo Ebrard, secretario de Relaciones Exteriores, a ambos desde Palacio Nacional se les ha reconocido por los aciertos en sus tareas y también se les ha “confrontado” tras el colapso de la Línea 12 del Metro, tema que podría cobrar algún tipo de costo político más adelante. la bajara del presidente, presentada en al menos 2 ocasiones en la conferencia “mañanera”, se sumó a Juan Ramón de la Fuente, embajador de México ante la Organización de las Naciones Unidas; Esteban Moctezuma, embajador de México en Estados Unidos y exsecretario de Educación Pública; así como Rocío Nahle, secretaria de Energía; y Tatiana Clouthier, actualmente secretaria de Economía que aunque no es militante de Morena fue una de las más cercanas al presidente sobre todo en campaña presidencial de 2018, pues se encargó de la coordinación.

Rumbo a las elecciones presidenciales de 2024, el nombre de Marcelo Ebrard ha sido de los más sonados en la “baraja” para sustituir a López Obrador, conoce quiénes de su círculo cercano han expresado su apoyo al titular de la SRE.

El destape de aspirantes presidenciales que hizo AMLO causó algunas sorpresas y sobre todo ruido entre los posibles candidatos y sus grupos, mismos que serán pieza clave ahora que Morena se aventura a la elección de su próximo candidato a la Presidencia. En contraste, a Ricardo Monreal, coordinador de Morena en el Senado y operador desde hace unos años del presidente, no se le mencionó en ninguna de las ocasiones que se refirieron al tema en Palacio Nacional, pero no es para nadie un secreto que está más que apuntado en la lista, incluso uno de sus cercanos, el senador Armando Guadiana, lo destapó.

Ricardo Monreal se refirió a las listas que dio a conocer López Obrador para la sucesión presidencial, con la que se dijo tranquilo y que entiende que así lo conduzca el mandatario, sin embargo, confirmó que llegado el momento, alrededor de 2023, va a buscar la Presidencia: “una vez que se inicie el proceso yo estaré ahí puntual a la cita para inscribirme”.

PAN
Sin duda alguna el principal perfil para el cargo es Ricardo Anaya, quien el 18 de enero de 2021, anunció que intentará de nuevo ganar la Presidencia de México en 2024 y él inició un recorrido por mil municipios del país, mismo anuncio que fue visto con buenos ojos por algunos panistas, incluido el actual dirigente nacional, Marko Cortés.

En tanto, en la reunión Plenaria y Capacitación de alcaldesas y alcaldes electos, en la que participó Marko Cortés, Renán Barrera, presidente municipal reelecto de Mérida, fue el encargado de destapar a Mauricio Vila, actual gobernador de Yucatán como posible presidenciable para las elecciones del 2024, al señalar que “sin duda, es una de las cartas fuertes que tendrá el partido el 24. Tenemos un gobernador muy bien calificado, que también ha sido muy buen alcalde de Mérida”.

A quien las encuestas también apuntan es a Francisco Domínguez, gobernador saliente de Querétaro, que por cierto antes de su posible paso para competir en la elección interna del PAN a 2024, buscaría hacerse de la dirigencia nacional del partido, misma que lo posicionaría para dicho cargo.

.@MarkoCortes y el alcalde reelecto de Mérida, Renán Barrera, destaparon a @MauVila, actual gobernador de #Yucatán, como posible presidenciable para las elecciones del 2024.

PRI
En el marco de las campañas para las elecciones de 2021, la diputada federal prista Cynthia Iliana López Castro destapó en Campeche al dirigente nacional Alejandro Moreno Cárdenas, “Alito”, para ser el candidato a la presidencia de la república en 2024.

“Quiero que sea nuestro candidato presidencial en 2024, porque Alejandro sabe gobernar, porque Alejandro sabe las necesidades, porque hoy los mexicanos ya se cansaron de tener un gobierno que solo prometa, ya se cansaron de un presidente que solo hable, quieren un presidente que trabaje y yo como priista voy a apoyar y respaldar a Alejandro Moreno”, dijo López Castro en un video.

Lo siguiente será que Alejandro Moreno, se posicione en la Cámara de Diputados, a donde llegará para la próxima Legislatura como plurinominal, sin embargo, sobre su figura al frente del partido podría pesar los resultados en 2021, en los que el tricolor no lograron ninguna de las gubernaturas en disputa y con lo que también vino la riña interna en la que se pide su renuncia a la dirigencia del partido.

Entre las posibles cartas para el PRI en 2024, se posicionan dos actuales gobernadores: Alfredo del Mazo, de Estado de México, que al estilo de Enrique Peña Nieto podría saltar de mandatario mexiquense a candidato presidencial; así como Alejandro Murat, de Oaxaca.

Movimiento Ciudadano
El partido que decidió dejar las alianzas a un lado y competir solo en las elecciones de 2021 reflejó resultados importantes al término de las elecciones al ganar uno de los estados que generan mayores ingresos en el país. Y que dicho por el propio Movimiento Ciudadano (MC) en su balance de resultados fueron el único partido que creció en votos con el 38.82%.

Con esos resultados en mano, Clemente Castañeda, coordinador nacional del partido, declaró que les da “derecho de competir solos” en 2024 y dicho por Samuel García, gobernador electo de Nuevo León “van a pintar naranja, fosfo fosfo, todo México”, con lo que será interesante al candidato que se acuerde para buscar la Presidencia, entre los que suena Enrique Alfaro, gobernador de Jalisco, quien se convirtió en una de las principales figuras de oposición para el presidente Andrés Manuel López Obrador.

En la lista de MC, también se posiciona el recién ganador Samuel García, cuya figura destacó por la inusual manera de hacer campaña, en la que prácticamente en poco tiempo logró darle la vuelta a sus rivales. En una apuesta por perfiles jóvenes del partido Luis Donaldo Colosio, alcalde electo de Monterrey también sería una de las opciones para el 24.

Ahora que si por experiencia se habla también se ha mencionado a Dante Delgado, coordinador de MC en el Senado y una de las figuras más fuertes entre los militantes del partido, quien también fue reconocido por los buenos resultados de los comicios.

Vía independiente
Entre los que podrían hacer un nuevo intento por buscar este cargo son Margarita Zavala, diputada federal electa y Jaime Rodríguez Calderón, “el Bronco”, gobernador saliente de Nuevo León. En el caso de Zavala coincide en que es temprano para ver por 2024, sin embargo, considera viable que un perfil de sociedad civil sea el abanderado de la oposición para buscar suceder a Andrés Manuel López Obrador. Mientras que el Bronco sigue sin descartar esa posibilidad.

A otros que se les perfila que busquen el cargo y que incluso el propio López Obrador asegura que quieren sucederlo son los empresarios Gustavo de Hoyos y Claudio X. González, mismos que se han posicionado en distintas ocasiones en contra de las acciones del gobierno.

Partido del Trabajo
Finalmente, en el listado se coloca Gerardo Fernández Noroña, quien ha ganado en tres ocasiones una curul en la Cámara de Diputados, también hizo públicas sus intenciones para contender en las elecciones presidenciales del 2024.

“Voy a buscar ser el relevo del compañero presidente. Haré todo mi esfuerzo para lograr este objetivo en unidad del movimiento”, dijo el pasado 14 de junio.