“Estaba hablando con mi esposa y empezó la sirena; realmente no entendía y no sabía lo que estaba pasando. Tanto ruido, la gente, la música, por un momento pensé que era parte de la fiesta del día sagrado”, señaló Cruz.

“Ellos sí escucharon el misil cuando explotó y entraron un poco en pánico, pero mi esposa estaba ahí para tranquilizarlos y que guardaran un poco la calma más que nada. Es parte de la rutina de vivir en un país que tiene conflicto con este tipo de terrorismo”

