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29 de agosto de 2022 #ÚltimaHora: Día «D» en la Corte para la libertad de expresión

#ÚltimaHora: Día «D» en la Corte para la libertad de expresión

El pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) resolverá el lunes si invalida el decreto que reforma, adiciona y deroga diversas disposiciones de la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión promulgado el 31 de octubre de 2017.

El eje de la discusión tiene que ver con los Derechos de las Audiencias que resultan en un exceso de regulación de los contenidos en medios informativos. De prosperar la visión de quienes impulsan ese enfoque que deja a la libertad de expresión en un segundo plano, el Estado mexicano asumirá un papel de “vigilante” a través de supervisores designados por este con la facultad de definir cuándo un comunicador no distinguió claramente entre información y opinión, con lo que daría pie a que el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) imponga sanciones que pueden llegar a ser confiscatorias y peor, que se llegue a ordenar la suspensión de las transmisiones de una televisora o de una cadena de radio.

Al respecto, el Instituto del Derecho de las Telecomunicaciones (IDET) hizo patente su preocupación a través de un comunicado, haciendo énfasis en la importancia de que la SCJN garantice el pleno ejercicio de la libertad de expresión en los medios y evite que pretensiones de actores políticos de control de los contenidos que se transmiten en programas de radio y televisión abierta y restringida, al ser obligados a distinguir información de opinión en programas noticiosos inhibiendo la labor periodística de los medios y restando certeza jurídica a los concesionarios de los medios.

La libertad de expresión es un derecho que se debe ejercer por parte de los medios de comunicación y sus comunicadores. El ajuste al marco legal de la Ley de Telecomunicaciones y Radiodifusión que se discutirá este lunes reviste incluso un carácter internacional, en primer lugar, porque como los señaló el IDET, se trata de una obligación legal que no existe en ningún otro país del mundo, y en segundo lugar, porque diversas organizaciones que aglutinan a medios en el plano internacional o que velan por el ejercicio pleno de la libertad de expresión, están atentas a lo que resuelva este 29 de agosto la Corte en nuestro país, por el evidente mensaje de retroceso que México estaría enviando al mundo.

El tema que finalmente será resuelto por el pleno de la Corte este lunes fue listado por primera vez el 29 de agosto de 2019, y por segunda vez el pasado 17 de enero. Por ahora se sabe, que el proyecto de sentencia del Ministro ponente, Alberto Pérez Dayán, propone declarar inconstitucional la reforma legislativa de 2017. Esta básicamente lo que hizo fue eliminar las disposiciones que claramente van en contra de la promoción de la libertad de expresión, por una cuestión de procedimiento, sin que sea necesario entrar al fondo. El fallo requiere del voto aprobatorio de al menos ocho de los 11 ministros que conforman el máximo tribunal constitucional. Si así fuera, la Corte tomaría una decisión que dejaría en incertidumbre a los medios electrónicos en México por un buen rato.

23 de junio de 2022 Plataforma en Picada: Netflix despide a 300 empleados para reducir costos, mientras pierde suscriptores

Plataforma en Picada: Netflix despide a 300 empleados para reducir costos, mientras pierde suscriptores

Netflix ha despedido a otros 300 empleados este jueves con el objetivo de reducir costes en un momento en que la compañía sigue perdiendo suscriptores. Las bajas se producen en toda la empresa, pero la mayoría de ellas tienen lugar en EE UU y Canadá.

El recorte de empleo es dos veces mayor que el llevado a cabo por el gigante del streaming el mes pasado. En mayo, la compañía despidió a 150 trabajadores, después de que sus acciones se hundieran al reconocer a sus inversores que habían perdido suscriptores por primera vez en más de una década.

La compañía, que afronta desde hace tiempo una competencia mayor con Amazon, Walt Disney y Hulu entre sus rivales, reconoció que perdió 200.000 suscriptores durante el primer trimestre de 2022, poniendo en duda el modelo de ingresos de la empresa basado en la suscripción. Entre enero y marzo Netflix obtuvo un beneficio neto de 1.597 millones de dólares, por debajo de los 1.706 millones obtenidos en el mismo periodo del año anterior.

«Aunque seguimos invirtiendo significativamente en el negocio, hemos hecho estos ajustes para que nuestros costes crezcan en línea con nuestro menor crecimiento de ingresos», aseguró un portavoz de Netflix, según recoge Bloomberg.

«Lamentamos no haber visto nuestra desaceleración antes, por lo que podríamos haber asegurado un reajuste más gradual del negocio», admitieron los fundadores de Netflix, Reed Hastings y Ted Sarandos, en una misiva distribuida a la plantilla y recogida por el diario The Hollywood Reporter, informa Efe.

Según este medio, el recorte afecta al 3-4% de la plantilla de la empresa en todo el mundo. La mayoría de los despidos, 216, son en las oficinas de EE UU y Canadá, mientras que hay 53 en Europa, 30 en Asia y 17 en Latinoamérica.

«Sabemos que estas dos rondas de despidos han sido muy difíciles para todos, y han creado mucha ansiedad e incertidumbre. Planeamos volver a un rumbo de negocios más normal en el futuro», añadieron los directores. A pesar de la mala situación, la empresa prometió que en el próximo año y medio su plantilla podría volver a crecer en más de 1.000 nuevos puestos de trabajo, aunque no especificó en qué áreas.

«Nuestra relativamente alta penetración en los hogares (incluyendo la gran cantidad de hogares que comparten cuentas), combinada con la competencia, está generando dificultades para el crecimiento de los ingresos», señalaron sus responsables.

Entre las nuevas medidas que baraja, y que afectarían a los consumidores, el servicio podría cobrar un cargo adicional por compartir cuenta con otros hogares y comenzar a emitir publicidad en la suscripción más barata. La compañía también planea introducir una opción de suscripción más barata, para la que está en conversaciones con varias empresas, según Reuters, y está intentando diversificar sus vías de ingreso entrando en negocios como el de los videojuegos.

Netflix, el servicio de streaming líder en el mundo, se ha visto presionado en los últimos meses, ya que la inflación, la guerra de Ucrania y la feroz competencia están pasando factura sobre el crecimiento de sus sucriptores.

24 de julio de 2021 Facebook intenta atraer a jóvenes con fondo millonario

Facebook intenta atraer a jóvenes con fondo millonario

El cómico keniano Mark Mwas, que considera Facebook como «bastante cursi», se sorprendió cuando la red social anunció un fondo de mil millones de dólares para pagar a creadores de contenidos como él.

El joven de 25 años, que tiene más de 160.000 seguidores en TikTok, donde habla de su vida de estudiante en una mezcla de suajili, inglés y argot, es escéptico sobre la capacidad de llevar a su público hacia esa red social.

«Mi madre está en Facebook, pero no conoce TikTok. Mis contenidos están pensados para los ‘millennials’, que prefieren otras plataformas», explica a la AFP por correo electrónico.

Facebook anunció la semana pasada que iba a destinar hasta 2022 mil millones de dólares (850 millones de euros) a los creadores de contenidos que los publiquen en su plataforma, en ámbitos tan diversos como la comedia, la moda o los videojuegos.

YouTube, TikTok y Snapchat ya están librando una batalla feroz para atraer a los famosos y a sus comunidades, que pueden aportarles lucrativos ingresos publicitarios.

En noviembre de 2020, Snapchat empezó a gastar un millón de dólares al día en sus creadores de contenido más destacados, aunque desde entonces los pagos han disminuido un poco.

Los que publican en YouTube también pueden recibir desde 2007 una pequeña parte de los miles de millones de ingresos publicitarios que genera el sitio.

En cambio Facebook no empezó a pagar por los vídeos populares hasta 2017. Y su filial Instagram no empezó a compartir una parte de sus ingresos publicitarios hasta el año pasado.

Los que crean contenido en esta red social cobran principalmente a través de colaboraciones negociadas directamente con las marcas.

29 de mayo de 2021 Las plataformas digitales se comen al viejo Hollywood

Las plataformas digitales se comen al viejo Hollywood

La adquisición del estudio MGM por Amazon y la compra del mítico teatro Egipcio de Hollywood por Netflix son la culminación de un cambio de paradigma en la industria del cine, que la pandemia ha acelerado con el cierre de salas y el consumo masivo de oferta digital.

Amazon ha logrado cazar al león de la Metro-Goldwyn-Mayer (MGM) después de semanas de especulaciones y 18 meses de negociaciones. No es el primer matrimonio entre Hollywood y las grandes tecnológicas, pero sí una importante muestra de cómo las plataformas digitales se comen Hollywood.

La compra por 8.400 millones de dólares (6.910 millones de euros) de los legendarios estudios fundados hace 97 años, ganadores de más de 170 premios Oscar y dueños de la distribución de la saga James Bond, es una manifestación de la ardua batalla por el control del mercado.

La operación, junto a la fusión anunciada la semana pasada de la división de contenidos de AT&T/WarnerMedia y Discovery, vislumbran para los espectadores una nueva era dorada bajo demanda que llegará en los próximos años.

La pandemia transformó los hábitos de consumo de televisión. El tiempo frente a la pantalla viendo contenidos en las plataformas digitales aumentó un 44% en todo el mundo durante los últimos tres meses de 2020 respecto al mismo periodo de 2019, según cifras de Conviva, una firma de investigación ubicada en California. Con estos datos en mano, los grandes actores han comenzado lo que un analista de Wall Street llamó el miércoles una “carrera armamentística” por hacerse de los arsenales más potentes, enormes archivos que permitan hacer más atractiva la oferta de contenidos para los suscriptores. Un análisis de tendencias digitales de Deloitte halló que el usuario promedio está abonado a cinco servicios, dos más que antes de la pandemia.

Los analistas creen que los acuerdos de licencia, contratos de los estudios con compañías de telecomunicaciones para que estas dispusieran de sus productos, tienen los días contados. Las películas y las series más apetitosas tendrán exclusividad en servicios como Disney+, Paramount+, Netflix, HBO Max y Peacock, de la cadena de televisión NBC

Es cierto que Hollywood siempre fue un termómetro de qué industria mandaba en el mundo.

En 1989, la empresa japonesa Sony compró Columbia cuando la tecnología nipona estaba en pleno auge.

En octubre de 2017 la empresa telefónica AT&T anunció un acuerdo de adquisición de Time Warner, proceso que se remató en junio de 2018 y así nació WarnerMedia. La semana pasada AT&T decidió escindir de su tronco WarnerMedia y que se fusionara con Discovery, otro gigante de la creación de contenidos, surgiendo así una poderosa división de productos que alimentará su plataforma.

La fusión, que se cerrará en 2022, permite a ambas compañías poner bajo un mismo techo las ficciones de HBO, las noticias de CNN, los documentales de Animal Planet y Discovery, los programas de estilo de vida de Oprah Winfrey y las populares emisiones de Food Network, por ejemplo.

En esa guerra se entiende la compra de MGM: la major (estudio de Hollywood) tiene varios acuerdos de venta de contenidos con diversos canales de televisión y plataformas (Disney, Netflix, WarnerMedia…) que se convertirán en sus competidoras una vez que los reguladores den luz verde a la operación confirmada el miércoles, algo que podría tardar hasta un par de años. Estos contenidos, 4.000 títulos en total, serán migrados al servicio Prime de Amazon, que tiene más de 200 millones de suscriptores, pero aún no hay una fecha fija.

También es cierto que hace ya décadas de los mejores años de MGM, que ya empezó su decadencia en 1952 cuando una ley antimonopolio obligó a la major a desprenderse de sus cines. Y su vieja idea del cine de Hollywood chocó con los nuevos aires de los sesenta. En 1969 el magnate del juego Kirk Kerkorian compró el 40% de las acciones de MGM y lo único que hizo fue crear un casino hotel MGM en Las Vegas, mientras recortaba la división cinematográfica. 

Más interesado en el poder de la marca que en nada relacionado con el cine, compró el 40% del stock de la compañía. En 1985 el comprador fue Ted Turner, más interesado en su catálogo que en la producción de aquel momento; por eso los títulos de MGM anteriores a 1986 están en manos de WarnerMedia (actual dueña de las empresas Turner), y se han quedado fuera de los adquiridos por Amazon. Curiosamente, Turner se la devolvió, sin esos contenidos, a Kerkorian y este vendió la major a un hombre de negocios italiano.

Tras otro par de vueltas, retornó, otra vez, a Kerkorian que en 2005 se la vendió a Sony por 5.000 millones de dólares (2.000 millones fueron directos a pagar deudas). El agujero era tan grande que en 2010 MGM se declaró en bancarrota. Y desde entonces la gestiona la sociedad de cartera MGM Holdings.

Entonces, ¿qué hace atractiva a MGM? Además de los otros productos audiovisuales antes comentados en otras plataformas, tienen a James Bond. La británica Eon Productions posee los derechos del personaje creado por Ian Fleming y tiene un acuerdo de distribución con United Artist, parte del conglomerado MGM.

Tim Hanlon, fundador del grupo Vertere, consultora enfocada a los medios de comunicación y entretenimiento, explica la tendencia: “El modelo de una televisión lineal y escasa se ha desintegrado y se ha convertido en el triunfo del vídeo bajo demanda, que es muy abundante. Ahora todo depende de la elección. Las bibliotecas de contenidos son más importantes que los negocios de las empresas”.

“La compra de Amazon no se trata tanto de que se haya convertido en propietario de un estudio. Es un tema de influencia. MGM les da credibilidad, no dominio”, considera Hanlon. El especialista cree que la compañía de Bezos puede profundizar los cambios en las ventanas de distribución, el tiempo que una película o serie deben ser exhibidas antes de saltar a medios digitales o físicos como los DVD o los Blu-ray. En EE UU esa ventana se movía en torno a los 90 días, que se está renegociando a 45 días: las salas de cine pierden negocio, las plataformas digitales disfrutan antes de nuevos contenidos.

“El gran reto ahora es cómo rentabilizar y modernizar esas ventanas. Amazon tiene una posición única para hacerlo porque conoce todos los hábitos de consumo de los usuarios”, añade el analista. El Hollywood sostenido en las proyecciones en locales físicos se tambalea. Y ese terremoto lo inició Netflix, que curiosamente compró en enero un cine emblemático, el Teatro Egipcio de Hollywood, y que estos días se plantea la renovación de la sala.

Estos anuncios han revolucionado un mercado en profunda transformación. Netflix, con cerca de 205 millones de suscriptores, intenta mantenerse en cabeza de esta carrera. En un anuncio más discreto hecho en abril la empresa afirmó que Sony se convertirá en uno de sus principales proveedores entre 2022 y 2026.

Desde el próximo año, las 15 o 20 películas estrenadas por los estudios harán su salto, con una ventana de exhibición reducida en salas de cine, al servicio digital. Sony también tiene la obligación de ofrecer primero a Netflix las producciones que haga cuya salida sea solo bajo demanda. Proveerá munición para que el gigante digital pueda librar una guerra cada vez más competida.