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1 de noviembre de 2021 El objetivo y prioridad de la COP26: salvar al mundo… de nosotros mismos

El objetivo y prioridad de la COP26: salvar al mundo… de nosotros mismos

¿Cuál es el gran reto en la COP26, vista como una oportunidad histórica de cambiar de rumbo e impedir una realidad futura que algunos califican de catastrófica? Esto es de lo que habla José Levy en el nuevo episodio de Desafíos Globales.

El objetivo es claro: salvar al mundo… de nosotros mismos.

Y es que se llega a una realidad límite. La última vez que nuestro planeta tierra llegó a los niveles actuales de dióxido de carbono, clave en el calentamiento global, no fue hace 100 años, tampoco 1.000 o 10.000… Fue hace, escuchen, unos 4 millones de años.

Según la Organización Meteorológica Mundial, entonces la temperatura era de dos o tres grados Celsius más que ahora; eso es todo, pero el nivel del mar era de diez o veinte metros más elevado. ¿Se imaginan las zonas costeras, por ejemplo? ¿Es ese el rumbo ahora de la humanidad?

En las Naciones Unidas se advierte que, si no se hiciera nada, el aumento de la temperatura global hasta fin de siglo sería no de un grado y medio, como se pretende ahora, sino de cerca de tres grados Celsius; dos coma siete para ser precisos. ¿Similar a hace cuatro millones de años? ¡Ufff! Quizá sí.

Saludos, les habla José Levy en un nuevo episodio del podcast de CNN Desafíos Globales.

En los próximos días, líderes internacionales se reúnen en Glasgow, Escocia, en la así llamada cumbre climática COP26 para abordar una situación tan extrema que hasta la propia ONU publicó un video totalmente inusual en el que no un político, sino un dinosaurio irrumpe al estrado de la Asamblea General de este organismo internacional para advertirles a los seres humanos de que no ocurra lo que les pasó a ellos, otrora dueños y señores del planeta: o sea, la extinción.

Y es que el calentamiento global no solo hace que quizá podamos ir más a la playa. ¿Se han fijado lo que ocurre a nuestro alrededor? Por un lado, incendios forestales infernales, sequías prolongadas, capas de hielo que se diluyen. Y por otras inundaciones, huracanes, tifones. Como si el mundo se hubiese vuelto loco.

Loco no sé, pero lo que sí parece que manda quizá son serias advertencias, de que, por favor, velemos por el futuro antes de que sea demasiado tarde, pues está cambiando la realidad del planeta, la actual y aún más la de nuestros descendientes.

Los expertos advierten: Hay que actuar con urgencia, aunque no sea quizá algo atractivo para muchos políticos que tienen que presentar resultados económicos concretos a sus respectivos electorados y que más que impedir lo que pueda ocurrir dentro de diez años o a la siguiente generación, lo que les apremia es demostrar que la economía ahora funciona bien. Después, que venga si quiere el diluvio.

19 de julio de 2021 Pegasus: Encuentran teléfonos de más de 25 periodistas mexicanos en lista de software espía

Pegasus: Encuentran teléfonos de más de 25 periodistas mexicanos en lista de software espía

Una investigación periodística internacional reveló la existencia de una lista, con al menos 50 mil números telefónicos seleccionados como posibles objetivos de espionaje a nivel mundial. 15 mil de ellos serían de origen mexicano e incluiría a políticos, funcionarios, activistas, abogados y al menos 25 periodistas, entre otros personajes de “interés”.

La indagatoria, que corrió a cargo de la organización francesa Forbidden Stories y Amnistía Internacional -en colaboración con 17 medios internacionales- denuncia que existió un “abuso generalizado y continuo” del software espía Pegasus, desarrollado por la empresa israelí NSO Group, la cual señaló que este solo se ha utilizado contra delincuentes y terroristas.

Por lo menos 10 gobiernos en el mundo habrían utilizado el malware en su intento de intervenir los teléfonos de más de 180 periodistas críticos, así como de sus círculos más cercanos.

El software Pegasus accede a la vida privada de sus objetivos, a sus fuentes de información y a sus temas de investigación; además a su geolocalización en tiempo real, a sus llamadas telefónicas y a sus mensajes.

Al respecto, NSO Group negó todos los hallazgos de la investigación y, además de poner en duda la fuente, la base de datos y la metodología de la misma, amenazó con iniciar una demanda por difamación contra lo que calificó como una “narrativa falsa, preconcebida y altamente dañina” contra ella.

NSO Group describe a sus clientes como 60 agencias de inteligencia, militares y policiales en 40 países.