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19 de junio de 2022 Gustavo Petro: AMLO felicita al izquierdista por triunfo en elecciones de Colombia

Gustavo Petro: AMLO felicita al izquierdista por triunfo en elecciones de Colombia

Este domingo el Presidente de México Andrés Manuel López Obrador felicitó al colombiano izquierdista Gustavo Petro, quien con base en el conteo oficial preliminar de las elecciones presidenciales de Colombia es el virtual presidente de la nación latinoamericana.

López Obrador mandó sus felicitaciones a través de su cuenta de Twitter, donde calificó histórico el triunfo de Petro en la segunda vuelta de la elección presidencial en Colombia.

Acusó que los conservadores del país sudamericano «siempre han sido tenaces y duros» y, citando al escritor Gabriel García Márquez, manifestó que con el triunfo del candidato izquierdista se pondrá fin al maleficio «y la aurora para ese pueblo hermano y digno».

Cabe destacar que Gustavo Petro sería el primer mandatario de izquierda en gobernar Colombia; además que su triunfo se da con más del 50% de las votaciones tras la segunda vuelta presidencial.

Por medio de un hilo en la red social, el Presidente expresó que «los conservadores de Colombia siempre han sido tenaces y duros» y recordó que el escritor José María Vargas Vila relataba que los dictadores de Colombia «mojaban en agua bendita su puñal antes de matar».

También mencionó que en 1948, el líder liberal Jorge Eliécer Gaitán fue asesinado en Colombia, por lo que el pueblo «enardecido por el crimen destruyó todos los edificios públicos de Bogotá y hubo miles de muertos, en una revolución popular espontánea y cruel».

Por último, López Obrador externó que «el triunfo de hoy puede ser el fin de ese maleficio y la aurora para ese pueblo hermano y digno» y remató con un «Felicidades», para Gustavo Petro, quien fue electo presidente para el periodo 2022-2026.

Con el 65% de las urnas contabilizadas, el exrebelde Gustavo Petro se coloca como virtual ganador de los comicios, con 51.03% de los votos, podría convertirse en el primer mandatario de izquierda en un país siempre gobernado por la derecha y los moderados. El magnate de bienes raíces Rodolfo Hernández obtenía 46.74%.

López Obrador se solidariza con Petro

El mandatario se solidariza con Petro por «guerra sucia» en su contra. El pasado 3 de junio, en su conferencia de prensa mañanera, el Presidente López Obrador se solidarizó con Gustavo Petro, de quien aseguró, enfrentaba una «guerra sucia» de lo más indigno, ruin y cobarde.

«Todo lo que padecimos en México: Petro, un peligro para Colombia, comunista, guerrillero, Colombia va a ser como Venezuela, pero con todo, unidos todos los conservadores sin ética, se les olvida que la política es un imperativo ético».

«Lo hago porque si alguien ha padecido, no exagero ni me siento víctima de esas guerras sucias, es el que les habla, desde años, por eso ánimo y hay que tenerle mucha fe en el pueblo, confiar en el pueblo y en la inteligencia del pueblo», dijo.

En Palacio Nacional, el presidente López Obrador dijo que le molesta mucho la campaña contra Petro, porque es algo que como opositor le tocó enfrentar.

«Espero que la gente en Colombia no se deje manipular y que actúe con libertad y vote por el que quiera, pero no a esa guerra sucia, porque es un menosprecio a la persona, es pensar que el ser humano puede ser manipulable y esa es la mentalidad de estos publicistas mercenarios».

Estos comentarios hicieron que el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia manifestara su inconformidad con estas declaraciones del presidente mexicano y lo llamara a respetar la autonomía del pueblo colombiano y que no tratará de influir en las elecciones.

«Con el mismo respeto que hemos profesado por las instituciones y por el señor presidente de México, le solicitamos respetar la autonomía del pueblo colombiano para escoger a su próximo presidente sin injerencias que traten de influir en los electores».

18 de abril de 2022 Karol G se vistió con los colores de la bandera de Colombia en Coachella para cantar poderosos covers latinos

Karol G se vistió con los colores de la bandera de Colombia en Coachella para cantar poderosos covers latinos

Una de las mujeres que representó el poder latino durante Coachella 2022 fue Karol G, quien subió al escenario del festival con un traje que incluyó los colores de la bandera de Colombia, el país donde nació la artista.

“Esta es mi primera vez en este escenario. ¡Arriba las bichotas!”, dijo.

En el momento cuando se presentó en el escenario para interpretar una serie de icónicas canciones latinas, Karol G explicó que su look era para representar el orgullo que siente por su país

“Soy de Colombia y estoy muy feliz y orgullosa de representar mi país y mi comunidad latina alrededor del mundo. Ahora quiero tener un momento para hacer honor a las canciones que han sido número uno en el mundo y que nunca se han tocado en este escenario”, mencionó.

Una vez que la cantante hizo su introducción, comenzó cantando ‘Como la flor’ de Selena.

Después interpretó ‘María’ de Ricky Martin‘La macarena’ de Los del Río‘La vida es un carnaval’ de Celia Cruz‘Gasolina’ de Daddy Yankee‘Hips don’t lie’ de Shakira‘Despacito’ de Luis Fonsi y ‘Mi gente’ de J Balvin.

Para cerrar su show, no pudo faltar la canción que impulsó su carrera como cantante gracias a que alcanzó fama internacional: La Tusa.

Otra de las curiosidades que se pudieron ver en la presentación de Karol G, fue que los músicos que la acompañaron eran mujeres en su totalidad, algo que no es nuevo con la artista, ya que su banda siempre ha estado conformada por ‘Bichotas’ para mostrar el poder femenino en cada uno de sus shows.

 

15 de febrero de 2022 México y Colombia acuerdan un sistema de pre registro electrónico de viaje

México y Colombia acuerdan un sistema de pre registro electrónico de viaje

El Subsecretario para América Latina y el Caribe, Maximiliano Reyes Zúñiga y el Viceministro Encargado de las funciones del Despacho del Viceministro de Relaciones Exteriores, Dr. Juan Guillermo Castro Benetti, mantuvieron, este lunes 14 de febrero, una reunión de seguimiento a los compromisos migratorios asumidos en el marco de la reunión entre la Ministra de Relaciones Exteriores de Colombia, Marta Lucía Ramírez y el Secretario de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard Casaubon, el pasado 25 de enero.

Con el espíritu de estrechar la fraterna relación entre México y Colombia, así como incrementar el intercambio turístico y comercial entre ambos países se acordó implementar una hoja de ruta con el objetivo de facilitar el ingreso y disminuir las inadmisiones de nacionales colombianos que viajen a México.

El sistema de pre registro electrónico de viaje también facilitará a las autoridades, tanto migratorias como de seguridad, ejercer un control más preciso y sistemático con miras a lograr un flujo de personas más seguro entre México y Colombia.

En la hoja de ruta se acordó la realización de los siguientes procesos y reuniones:

  1. Implementación de un sistema de pre-registro electrónico por parte de México para facilitar el proceso de ingreso de nacionales colombianos que deseen viajar a dicho país y en todo caso informar antes del viaje aquellos que serán inadmitidos.
  2. Fortalecimiento del intercambio de información en materia de seguridad utilizando las bases de datos disponibles, las plataformas y mecanismos existentes.
  3. A iniciativa de la vicepresidente y ministra de Relaciones Exteriores de Colombia, ambos países procurarán fortalecer la información que se brinda a los viajeros en casos de inadmisión con el fin de evitarles perjuicios.
  4. Celebración en la Ciudad de México de la III Mesa de Trabajo México-Colombia sobre el Proceso de Ingreso, Segunda Revisión e Inadmisión para revisar avances de la presente hoja de ruta.

Finalmente, México y Colombia reiteraron su compromiso de brindar en todo momento un trato digno y respetuoso a los visitantes de cada uno de nuestros países, garantizar el acceso a la asistencia consular y prevenir perjuicios a los ciudadanos de ambos países que resultan afectados cuando son inadmitidos.

Por parte de la delegación mexicana participaron autoridades del Instituto Nacional de Migración y Centro Nacional de Inteligencia, y por la Secretaría de Relaciones Exteriores, la Dirección General de Servicios Consulares y la Embajada de México en Colombia. Por parte de la delegación colombiana estuvieron presentes por parte del Ministerio de Relaciones Exteriores, la Dirección de Asuntos Migratorios, Consulares y Servicio al Ciudadano, la Dirección de América y Migración Colombia.

11 de junio de 2021 Artes en el Paro Nacional en Colombia

Artes en el Paro Nacional en Colombia

La represión no cesa en el territorio colombiano contra los jóvenes que, en principio, salieron a las calles a protestar contra medidas económicas para precarizar cada vez más a los pobres.

Es imposible que quienes conocemos y amamos a Colombia no nos desgarre la situación y simpaticemos por este Paro Nacional que se prolonga sin que ceje el empeño de una juventud, harta de la oligarquía criolla heredada de la época colonial.

Esta juventud que es mutilada en eterno ciclo como si ese país amado viviera en un bucle que ha de sacrificar a sus jóvenes cada generación. Lo intenso de este Paro Nacional también hizo que los artistas de todas las ciudades colombianas (“sardinos” y veteranos) estén en la llamada Primera Línea apoyando y luchando codo con codo con los muchachos esperanzados en un cambio al que se resiste el duquismo-uribismo.

En palabras del director de la maestría en Escrituras Creativas de la Universidad Nacional, Carlos Zatizábal, “el alma colectiva democrática juvenil ha despertado a Colombia. La juventud ha entrado a la Historia. Y ella misma está haciendo el relato de su epopeya en todos los lenguajes: performances, batucadas, danzas, canciones, carteles, poemas, grafitis, murales, teatro, ollas comunitarias, marchas, barricadas, asambleas comunitarias, primeras líneas. […] y en la polifonía de lenguajes se siente un cambio cultural muy hondo: en las relaciones con la vida y con la muerte, con la naturaleza, con los géneros, con el poder, con los alimentos, con el amor…” (El Espectador, 31 de mayo de 2021).

Este país donde la oligarquía es la propiciadora del odio y de la cultura paramilitar que han fomentado y financiado, hoy los jóvenes rebautizan los lugares de la infamia o bien los de encuentro social y de poder para apropiárselos, para crear bibliotecas barriales, para llenarlos de teatro y poesía en un grito que exige Paz mientras los Señores de la Guerra (y el negocio que hay detrás), proclaman “la ilegalidad” de la juventud; coartada para mutilarla una vez más.

Fuente: Milenio

23 de mayo de 2021 El descontento detrás de las protestas de Colombia no desaparecerá pronto

El descontento detrás de las protestas de Colombia no desaparecerá pronto

Lo que comenzó como una propuesta de reforma tributaria para ayudar a aliviar la tensión de la pandemia en la economía y equilibrar las finanzas del gobierno terminó con la gente tomando las calles para expresar su descontento. Las protestas a gran escala en Colombia se encuentran ahora en su tercera semana, y los fiscales han anunciado cargos por homicidio después de que se viera en un video a un agente de la policía nacional disparando a un joven de 17 años que habría fallecido a causa de esto en la ciudad de Cali, durante el primer día de manifestaciones.

La semana pasada, la Fiscalía General de la Nación hizo pública una declaración en la que acusaba al agente de policía, Luis Ángel Piedrahita Hernández, de homicidio agravado en relación con la muerte de Marcelo Agredo Inchima. El agente Piedrahita Hernández mantiene su inocencia y el caso pasará a un tribunal penal.

Las acusaciones se anunciaron el mismo día en que el jefe de la Policía Nacional de Colombia, el general Jorge Luis Vargas, apenas cuatro meses después de haber asumido su nuevo cargo, defendió la credibilidad de la fuerza, que ha sido criticada fuertemente por su respuesta de mano dura a las protestas, al tiempo que admitió que la policía sería la primera en reconocer sus faltas.

«Cualquier acto que un policía cometa en contra de la ley es rechazado contundentemente», dijo la semana pasada el general Vargas. «Quien tenga responsabilidad individual, esperamos que le caiga todo el peso de la ley. Y seremos los primeros en pedir perdón cuando se determine», añadió.

La institución que supervisa el general se ha encontrado en medio de una crisis de credibilidad, a medida que aumentan las denuncias de violaciones de derechos humanos y los grupos humanitarios internacionales, incluida la ONU, expresan su preocupación. El sábado, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) solicitó formalmente el acceso al país para investigar estas denuncias de abusos.

Al menos 42 personas han muerto en las protestas, según la Defensoría del Pueblo de Colombia. Los grupos de derechos afirman que el número de muertos podría ser mayor. Según una recopilación de la organización de derechos humanos Temblores, se han denunciado al menos 2.387 casos de violencia policial.

El tiroteo de Marcelo Agredo Inchima

Marcelo Agredo Inchima fue una de las primeras víctimas mortales de las protestas, en un día en el que los videos en las redes sociales de la brutal represión policial encenderían la furia en una nación ya enfurecida.

Agredo, de 17 años, y su hermano se unieron a una manifestación contra la reforma tributaria el 28 de abril, el primer día de protestas en Cali, una ciudad del suroeste de Colombia que pronto se convertiría en el corazón del movimiento actual de protesta. No sabían que ese sería el último día en que lo verían con vida.

Unas dramáticas imágenes en las redes sociales, grabadas desde un balcón en el barrio Mariano Ramos, muestran a Agredo pateando a un policía en una motocicleta. Se oyen disparos mientras la gente se dispersa presa del pánico. Agredo intenta huir a pie, pero el policía coge su arma y dispara, matando al joven.

Un segundo video en las redes sociales desde otro ángulo muestra a Agredo corriendo y luego cayendo al suelo. Otro muestra su cuerpo en el pavimento con un charco de sangre, mientras la gente trata frenéticamente de moverlo. «¡Lo mataron!», grita una mujer, con el terror resonando en su voz.

«No, ya está muerto», solloza cerca del cuerpo inmóvil de Agredo.

Al día siguiente, el padre del joven confirmó la muerte de su hijo.

«Mi hijo murió allí a consecuencia de un disparo que le hizo un policía. Mi hijo atacó a un policía con una patada», dijo Armando Agredo Bustamante, argumentando que la patada no era una razón para quitarle la vida a su hijo cuando éste estaba desarmado e «indefenso».

Para muchos colombianos, lo que empezó como una protesta por la reforma fiscal, ahora retirada, que habría golpeado a muchas familias que ya tenían problemas económicos, se ha transformado en un grito para acabar con la fuerza policial excesiva dirigida a los manifestantes, algo que, según dicen, ha afectado a la nación por décadas.

«La forma en que decidieron enfrentar estas cosas es llevando a la policía y a las fuerzas militares contra su propio pueblo. Por eso estamos todos aquí», dijo Juan Pablo Randazzo, de 21 años, durante una protesta pacífica en la capital Bogotá, con la bandera colombiana de brillantes colores amarillo, azul y rojo envuelta en su cuello como una capa. «No estamos preparados para escuchar al día siguiente que uno de nuestros amigos, que uno de nuestros familiares, que uno de nuestros hermanos está siendo asesinado», añadió el estudiante universitario con emoción en su voz.

El presidente de Colombia Iván Duque anunció la apertura de 65 investigaciones sobre abusos policiales y añadió que existían «protocolos estrictos» sobre el uso de la fuerza en el país.

Duque dijo que su gobierno «siempre ha confiado y defendido el derecho fundamental en nuestra institución para las protestas específicas».
Sin embargo, los funcionarios del gobierno también sostienen que los militantes de izquierda y los grupos armados ilegales están detrás de parte de la violencia.

La semana pasada, el Ministerio de Defensa de Colombia anunció que las fuerzas de seguridad habían detenido a un líder de una célula local del mayor grupo guerrillero de izquierdas del país, el Ejército de Liberación Nacional (ELN). El Ministerio lo acusó de intentar mezclarse en las protestas de Cali con planes para detonar una granada de mano y culpar a las fuerzas de seguridad, pero no ofreció pruebas.

Una cascada de descontento

La decisión de retirar la propuesta de reforma fiscal, que el gobierno dijo que era necesaria para aliviar los golpes de la pandemia, llegó demasiado tarde para calmar la furia de los manifestantes por meses de presión económica, agravada por la brutalidad policial, todo lo cual ha profundizado la sensación de desigualdad que sienten muchos colombianos.

Los manifestantes han quemado autobuses públicos, comisarías, saqueado tiendas y bloqueado carreteras en todo el país, lo que ha dificultado aún más la economía y el flujo de mercancías.

«La Constitución colombiana no establece el derecho a bloquear, por violencia o vandalismo», dijo el ministro del Interior, Daniel Palacios, en Twitter. «Los bloqueos generan pobreza, no construyen país y acaban con la economía», agregó.

Las negociaciones entre el gobierno de Colombia, los grupos indígenas y el Comité Nacional de Paro están en curso, pero hasta ahora han sido infructuosas. Ni siquiera el anuncio del presidente Duque de la semana pasada de recortar la matrícula para los estudiantes de menores ingresos en el segundo semestre de 2021 ha logrado frenar las protestas.

Mientras tanto, los colombianos se hunden más en la pobreza, un problema agravado por la pandemia y los bloqueos en todo el país. Según el Departamento Nacional de Estadística (DANE) del país, la tasa de pobreza aumentó del 36 por ciento en 2019 al 42,5 por ciento en 2020.

Un estudio del DANE también reporta que el número de familias colombianas que comen menos de tres veces al día se ha triplicado desde el inicio de la pandemia.

El profesor de sociología e historia José Alejandro Cifuentes comentó que la situación económica que enfrenta Colombia es sombría y está enredada con su historia de guerra civil y desigualdad.

«Estamos en una situación muy grave frente al acceso a la educación superior, al empleo, y nos enfrentamos a una situación de alto empleo informal que es el único espacio que les queda a estos jóvenes», dijo Cifuentes en relación con los muchos jóvenes colombianos que salen a las calles a expresar sus frustraciones y preocupaciones.

Pero la pandemia no solo ha afectado a las futuras generaciones. También ha afectado a personas como Marlon Rincón Peralta, de 46 años, padre de cinco hijos. Rincón Peralta se vió obligado a pasar de propietario de un negocio a camarero de un restaurante en el turístico pueblo de Zipaquirá, al norte de la capital del país.

«Nunca, nunca había visto esta situación», dijo Rincón Peralta con pesadumbre contaba cómo la pandemia solo ayudó a hacer más ricos a los ricos y más pobres a los pobres debido a la desigualdad que el país ha enfrentado y sigue viviendo.

Económicamente, se encuentra en su peor momento.

«Le digo a mi mujer, a mis hijos, si seguimos así, no, no… ¿qué vamos a hacer?», afirmó entre lágrimas.

«La pandemia tiene cura», dijo, pero la economía y la desigualdad no. «Si no hacemos algo, nunca tendremos una cura».

Fuente: CNN español

5 de mayo de 2021 Por qué Colombia está sumida en el caos desde hace una semana

Por qué Colombia está sumida en el caos desde hace una semana

Una reforma tributaria que castiga a la clase detonó el malestar acumulado por la crisis económica y social derivada de la pandemia, varios casos de brutalidad policial en las ciudades y asesinato de líderes sociales en las zonas rurales.

El presidente conservador, Iván Duque, enfrenta inéditas protestas en las calles desde que subió al poder en 2018.
Sindicatos, indígenas, organizaciones civiles, estudiantes entre otros sectores inconformes exigen un cambio de rumbo a su gobierno.

Un controvertido proyecto de reforma tributaria que extendía el impuesto del IVA a los servicios públicos y ampliaba el impuesto a la renta a sectores de medianos y bajos ingresos hizo estallar multitudinarias manifestaciones en los últimos seis días en Colombia. Un sector amplio de la política y la opinión pública rechazó la medida al considerar que castigaba a la clase media y era inoportuna en plena crisis desatada por la pandemia.

El agravamiento de la situación motivó el lunes la renuncia del ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla.


Las movilizaciones actuales recogen además la desesperación provocada por la pandemia y la mala gestión sanitaria del gobierno, que golpean con fuerza al país de 50 millones de habitantes.

En su peor desempeño en medio siglo, el Producto Interno Bruto (PIB) de Colombia se hundió 6,8% en 2020 y el desempleo trepó al 16,8% en marzo.
Casi la mitad la población está en la informalidad y en la pobreza, según cifras oficiales.

Para colmo Duque, en medio de la crisis, sacó los militares a las calles de las principales ciudades para controlar manifestaciones y disturbios que rechazaban su reforma tributaria. Pero la decisión causa temor en un país golpeado por más de medio siglo de conflicto armado. Acompañado por el comandante del ejército, anunció el sábado que usará la figura de «asistencia militar» para combatir «a quienes por la vía de la violencia, el vandalismo y el terrorismo pretenden amedrentar a la sociedad».

Reporteros de la AFP constataron la presencia de soldados durante las manifestaciones que empezaron el miércoles en todo el país.

Para «la ciudadanía, esta medida fue recibida de manera negativa como una militarización», e incluso como una «represión», advierte Eduardo Bechara, profesor de gobierno y políticas públicas en la Universidad Externado
Y es que tras seis décadas de un conflicto armado que persiste pese a la firma de la paz con la guerrilla FARC en 2016, los gobiernos están más acostumbrados a lidiar con la guerra en el campo que con las protestas urbanas, coinciden expertos entrevistados.

Según la Defensoría del Pueblo (Ombudsman), los disturbios y manifestaciones dejan al menos 19 muertos. El ministerio de Defensa, por su parte, contabiliza más de 800 heridos y cientos de establecimientos destruidos.
El viernes, Cali fue la primera ciudad militarizada, en medio de desmanes que se dieron a la par de protestas pacíficas. El ministro de Defensa, Diego Molano, anunció el despliegue de 700 soldados en la capital del Valle del Cauca (suroeste) para enfrentar «organizaciones criminales» que orquestan los disturbios.

Para el subdirector de la Fundación Paz y Reconciliación, Ariel Ávila, este es un intento por amedrentar la protesta social. «Creo que es la vieja estrategia de siempre, de que a punta de represión entierran las personas. Es un mensaje para apagar las protestas», afirma el investigador.

En Bogotá y Medellín, los alcaldes de oposición rechazaron la oferta de militarizar sus ciudades. Aún así, soldados patrullan la capital por orden presidencial.
La cifra de efectivos desplegados es reservada. En Colombia hay 266.606 militares y 157.820 policías que dependen del ministerio de Defensa, según datos oficiales.

Contra la brutalidad policial

La militarización se instala mientras la policía está en el ojo del huracán por la manera como reprime las protestas contra el gobierno. En 2020 la fuerza pública enfrentó a bala movilizaciones contra la brutalidad policial, dejando una docena de muertos y más de medio millar de heridos. En el caso más emblemático, dos policías asesinaron al abogado Javier Ordóñez en Bogotá en la noche del 8 al 9 de septiembre dándole más de diez descargas con pistolas eléctricas. Los videos grabados por testigos se viralizaron rápidamente, provocando los mayores disturbios que recordaba la capital colombiana en años. Desde entonces, las protestas se han saldado con varias muertes más, decenas de heridos de bala y centenares de hospitalizados. 

La oposición acusa al Gobierno y a Duque, de ser responsables por la falta de reformas en la policía y la inacción del Estado ante los grupos armados.
La Corte Suprema de Justicia ordenó luego al ministerio de Defensa pedir disculpas por sus excesos y reformular sus protocolos.

Pero las denuncias vuelven de la mano de oenegés, organismos internacionales y oposición por presuntos atropellos cometidos durante las jornadas en curso.

Según la ONG Temblores hubo 940 casos de abuso policial en los últimos días y se investiga «la muerte de ocho manifestantes presuntamente atacados por policías».
Este martes, el portavoz del servicio diplomático de la Unión Europea, Peter Stano, se dijo a su vez preocupado por la situación en Colombia y aseguró que «es realmente una prioridad contener la escalada de violencia y evitar el uso desproporcionado de la fuerza».

En tanto que la oficina local de derechos humanos de la ONU denunció en Twitter «amenazas y agresiones», así como «disparos realizados por la policía» contra una comisión humanitaria.
En la misma red social, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos exhortó al Estado a esclarecer su participación en ataques que incluyen abusos sexuales.
Mientras tanto el gobierno guarda silencio y reconoce apenas un civil y un policía fallecidos relacionados con las protestas.

La ONU, la Unión Europea y organizaciones de derechos humanos denunciaron este martes un uso desproporcionado de la fuerza por parte de la policía de Colombia para controlar casi una semana de violentas protestas contra el gobierno que dejan una veintena de muertos y centenares de heridos.

«Estamos profundamente alarmados por los acontecimientos ocurridos en la ciudad de Cali (suroeste) en Colombia la pasada noche, cuando la policía abrió fuego contra los manifestantes que protestaban contra la reforma tributaria, matando e hiriendo a varias personas, según la información recibida», declaró en Ginebra Marta Hurtado, portavoz de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH).

Lo que empezó el miércoles como una nueva manifestación contra una reforma fiscal ya retirada se transformó en graves protestas contra el gobierno y choques con la fuerza pública.
En la mañana de este martes había personas en las calles y bloqueos en las vías de la capital y en Cali, tercera ciudad del país y la más afectada por los disturbios.

Hurtado hizo «un llamado a la calma (…) Dada la situación extremadamente tensa, con soldados y policías desplegados para vigilar la protesta».
Defensores de derechos humanos y ong denuncian amenazas y casos de violencia policial, que incluyen civiles muertos a manos de uniformados.
La Unión Europea se sumó a las advertencias y pidió «evitar el uso desproporcionado de la fuerza».

La Defensoría del Pueblo registró el lunes 19 muertos y 89 personas desaparecidas durante las jornadas de protesta en el país. Por su parte, el Ministerio de Defensa contabilizó 846 heridos, de los cuales son 306 civiles.

FUENTE: EFE