Erupción en la «Palma»: La tierra vuelve a rugir después de medio siglo de silencio.

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Un temblor y un fuerte ruido pusieron fin ayer a la incertidumbre de sí el enjambre sísmico en La Palma iba a terminar en una erupción. La lava comenzó a salir en Cumbre Vieja pasadas las 15.00 horas, coincidiendo con el desalojo de la población con movilidad reducida. Hacía medio siglo que la isla no vivía un proceso volcánico. Cincuenta años que ayer se rompieron con una fisura en la tierra en la zona de Cabeza de Vaca, en El Paso, en una zona no poblada, por lo que el presidente canario, Ángel Víctor Torres, se congratuló. A lo largo de las horas, sin embargo, aunque no hay que lamentar víctimas personales sí se produjeron efectos en viviendas.

Tras la explosión el Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias (Pevolca) elevó a nivel 2, semáforo rojo, en los municipios de Tazacorte, El Paso, Fuencaliente, Mazo y Los Llanos de Aridane, por lo que la situación pasó a estar bajo el control del Gobierno de Canarias.

A media tarde ya se habían evacuado a unas 2.000 personas, entre ellas medio millar de turistas, por la erupción. Llegada la noche ya eran 5.000. Todo depende de la evolución. «De ello dependen las próximas evacuaciones, si resultaran necesarias», indicó en declaraciones a la televisión canaria el presidente del Cabildo palmero, Mariano Hernández.

La vida en La Palma está condicionada precisamente a la evolución de las erupciones y el camino que vaya tomando la lava, que se encamina hacia el mar. Ayer la Consejería de Educación suspendió las clases en todos los centros educativos de los municipios de El Paso, Los Llanos de Aridane y Tazacorte al menos hoy lunes y el Hospital de La Palma la actividad sanitaria no urgente.

Ayer efectivos de la Unidad Militar de Emergencia (UME) se desplazaron a La Palma para sumarse al dispositivo de emergencia desplegado con motivo de la erupción. El 112 Canarias se unió al operativo personal de Medio Ambiente de los Cabildos de Tenerife y Gran Canaria, y de Bomberos de Gran Canaria -antes lo hicieron los de Tenerife-, y la Policía Canaria.

Dos de las bocas del nuevo volcán, emitían ayer abundante lava, aunque no avanzaba con mucha velocidad, algo que sirve a los expertos para ver su composición, ha comentado el portavoz del Instituto Volcanológico de Canarias., David Calvo. También indicó que la lava que sale de este volcán es muy típica en Canarias, y se mueve casi al paso de una persona, explicó que se trata de una erupción fisular estromboliana, y muy parecida, por ahora a la que en 1.971 se produjo en Teneguía.

Por su parte, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, canceló su viaje a Nueva York para volar a La Palma. Allí coincidió anoche con el presidente canario, Ángel Víctor Torres, que también se trasladó a la isla. Torres presidió anoche la reunión del Comité Director del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por riesgo volcánico en Canarias, a la que se unió Sánchez.

También el rey, Felipe VI, se interesó ayer por la evolución de la erupción y la población, y trasladó al presidente canario «todo su apoyo para la población palmera y dispositivos especiales activados». Además, varios ministros del Gobierno y líderes de partidos políticos trasladaron su solidaridad con la ciudadanía palmera y al personal de los equipos de emergencia y científicos que trabajan en la isla.

Anoche el presidente del Cabildo palmero destacó la «seguridad» de la isla, y confirmó que al menos ocho viviendas estaban afectadas. Torres señaló que no se preveían más evacuaciones, al menos de momento, y señaló que la lava ya «camina hacia la costa» lo que provocará «más» pérdidas materiales.

 

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